COLUMNA DE:
Angel Manero

Angel Manero

Ingeniero Agroindustrial con Maestría en Administración de Agronegocios. Consultor senior en Desarrollo Productivo y Negocios Agrarios.
16 octubre 2013 | 11:26 am Por: Angel Manero

UNA EXPORTACIÓN MÁS, SÍ IMPORTA

Sin Imagens

La ecuación básica del cálculo del Producto Bruto Interno: PBI = Consumo + Inversión + Exportaciones – Importaciones. En nuestro país el consumo e inversión privada equivale a cinco veces el consumo e inversión pública. Por lo tanto, el gran negocio de nuestro país es hacer crecer al sector privado.

 

El sector privado crece vía gran inversión (externa o interna) o con nuevos emprendimientos. Atraer nuevas inversiones es un proceso estructural del país que demanda estabilidad macroeconómica, jurídica, política y social además de oportunidades de inversión. Sin embargo la promoción de nuevos emprendimientos es lo que asegura el crecimiento del país en el mediano y largo plazo con inclusión social y además genera buena cantidad de empleos en el corto plazo.

 

Estados Unidos está preocupado porque la generación de nuevas empresas ha disminuido con respecto a la década pasada. Esto se atribuye a la disminución de oferta laboral capacitada en función al mercado, controles migratorios más estrictos, difícil acceso a fuentes de capital y mayor regulación e impuestos.

 

¿Cómo un país promueve el emprendimiento?. Sin duda la mejor forma de favorecer el emprendimiento es cuando existe un mercado desarrollado. Cuando el país crece y el mercado nacional está al alza se generan y dinamizan nuevas demandas que por lo general atraen la atención de personas y empresas ávidas de hacer negocios. El Perú ya vive un déficit de servicios: salud privada, mantenimiento y reparación de vehículos, carpintería especializada, ingeniería civil… y en el agro: polinización, control biológico, cosecha, reparación de compresores, carga terrestre y marítima etc.

 

El aumento de la demanda interna es un proceso que atrae la atención de nuevos emprendedores y su atención se da espontáneamente, aunque puede dinamizarse con programas de Desarrollo de Proveedores. Sin embargo, el gran océano azul está en los requerimientos que no ven nuestros emprendedores nacionales, aquellas demandas que se dan fuera de nuestras fronteras y que pueden ser atendidos competitivamente por nuestra oferta.

 

El principal gatillo detonador del emprendimiento exportador es la inteligencia comercial, aquella que nos ayude a identificar claramente las oportunidades de mercado y nos ayude a establecer canales comerciales y logísticos para atenderlo. A partir de allí recién pasamos al desarrollo de oferta y todo lo que implica la cadena.

 

En consecuencia nuestros futuros emprendedores para el comercio internacional no necesitan un centro logístico en cada región, estos servicios se contratan en la medida de las necesidades puntuales. Nuestro país necesita reforzar sus oficinas comerciales en el mundo con funcionarios especializados en negocios, con experiencia privada y contratados por resultados.

 

Potenciar nuestras oficinas comerciales pasa por dotarlas de infraestructura de conectividad y presupuesto para poder tener un staff especializado en los sectores potenciales: agroindustria, pesca, alimentos, metalmecánico y confecciones. Una vez que tenemos nuestra fuerza de ventas potenciada, vamos yendo para atrás en la cadena con seguros de cobranza, fondos de garantía para financiar el post y pre embarque, con programas de aseguramiento de calidad, con desarrollo de productos e innovación, con desarrollo de productos financieros y de capital etc.

 

Debemos tener en cuenta que el Estado (todos los peruanos) somos socios de todas las empresas del país, ya que nos quedamos con 30% de las utilidades (el agro tiene 15% de renta solo hasta el 2021). Entonces si nos vamos a quedar con el 30% de las utilidades es lógico pensar que el Estado puede invertir - 30% de lo que se espera que inviertan los nuevos negocios- en programas de promoción del emprendimiento.

 

La ExpoAlimentaria es un excelente evento que contribuye a este fin y debe ser reforzada, va ganando reconocimiento en el mercado internacional y es una buena oportunidad para que nuestro país deslumbre y allí, por lo menos en la primera década, el Estado debe subvencionarla para atraer a los principales compradores del mundo, hacer una mega exposición y dejar impresionados a los visitantes con lo que ofrece nuestro país.

 

16 de Octubre del 2013