COLUMNA DE:
Angel Manero

Angel Manero

Ingeniero Agroindustrial con Maestría en Administración de Agronegocios. Consultor senior en Desarrollo Productivo y Negocios Agrarios.
04 septiembre 2014 | 12:43 pm Por: Angel Manero

UGÁS TE QUIERE LLEVAR AL HUERTO

Sin Imagens

 

Antiguamente se usaba la frase “llevar al huerto” para referirse al empleo del engaño para conseguir favores sexuales u otras ventajas. El punto es que acabo de leer el reciente libro de Roberto Ugás “40 viejas y nuevas verduras” y he encontrado un gran documento, de fácil lectura y de mucha recopilación y sistematización. Un gran obra para el agro que merece leerse masivamente.

 

Roberto Ugás te quiere llevar al huerto, pero a conocer nuestra riqueza en verduras autóctonas y adaptadas y en ese camino enseñarnos a diversificar su uso (no todo es lechuga y tomate) y conocer su potencial para la alimentación. Aunque, la lectura del libro te da un duro golpe: conocer que las Habas, este manjar que nos acompaña en la mesa o en la diligencia cuando la comemos como snack, no es peruana sino que las trajeron los españoles en un barco carabela.

 

Pasquel Escastillado

 

Ayer, en la entrevista de Enrique Pasquel a Lorenzo Castillo en Canal N, trascendió la famosa pregunta ¿Por qué se debe priorizar el desarrollo del agro?.

 

Probablemente quienes hemos hecho la universidad después de 1990, nos hemos tocado con el dilema de la agricultura, que en esencia te dice “La competitividad de la agricultura está en la economía de escala y en la especialización;  y si los pequeños agricultores no pueden hacer ni uno ni lo otro (por su cuenta) entonces deben desaparecer”.  También está la frese “el riesgo es inherente a cualquier negocio ¿por qué tengo que ayudar al agricultor de manera prioritaria?”.  Dichas frases obviamente, desentienden la realidad histórica y social del país.

 

Imaginemos que todos en el Perú hubiéramos tenido una nutrición apropiada y el mismo estándar educativo en la primaria y secundaria. En este caso seria razonable que compitamos todos al libre albedrío.

 

Pero qué pasa si solo un pequeño grupo tuvo el privilegio (por lo que debieran sentirse afortunados) de tener una apropiada nutrición y una apropiada educación y quizás algo de capital. En este caso la competencia ya no es tan pareja.

 

Peor aún si nuestros Andes y nuestra Selva, albergan grupos sociales que por siglos han sufrido opresión, expropiación y abandono.  Entonces no nos vengan a decir que el suelo está parejo.

 

Es cierto que aún en pobres condiciones algunos destacan y de hecho lo hemos conseguido. Pero no es la regla y por lo lógica no es un proceso que se da en masa. Los razonamientos de Enrique Pasquel encajan muy bien en Suiza y no en el Perú.

 

El país tiene un rol subsidiario que cumplir con los más pobres y ese rol debe ser de empoderamiento y capitalización, fortalezcamos la competitividad de la agricultura y el sector rural en general y después ya no gastaremos tanto en programas sociales. Hasta en términos económicos, hacer esto es más rentable para el país.

 

4 de Setiembre del 2014