COLUMNA DE:
Angel Manero

Angel Manero

Ingeniero Agroindustrial con Maestría en Administración de Agronegocios. Consultor senior en Desarrollo Productivo y Negocios Agrarios.
24 octubre 2010 | 05:56 pm Por: Angel Manero

La era de los ingenieros

Sin Imagens

Comúnmente nos vemos en nuestro rol de ingenieros, sin darnos cuenta en cada visita a campo, y sin que nos lo requieran, vamos calculando el caudal de los pozos, el consumo de agua del cultivo, plantas por hectárea, personal empleado, rendimiento de cosecha, potencial de la bomba, del motor, capacidad de empaque, los costos unitarios de producción, los márgenes brutos, inversión realizada etc. Siempre buscamos saber y conocer los números.

Hasta hace quince años nuestro agro apenas superaba los USD 600 millones en exportaciones anuales, de los cuales no menos del 75% era café. Las principales empresas agroexportadoras de hoy empezaban sus desarrollos agrícolas y agroindustriales. Por otra parte el agro orientado al mercado local tenía un gran componente de subsistencia (industria azucarera incluida). En ese contexto los ingenieros del agro (agrónomos, agrícolas, alimentarios, agroindustriales etc) han laborado en condiciones desfavorables si los comparamos con profesionales de los sectores de industria, banca y comercio.

Los ingenieros del agro han hecho una especie de “servicio rural obligatorio” han tenido que crecer con las empresas desempeñando todo tipo de roles: capataz, de guardián, de comprador, de planillero, de almacenero, de mensajero, de chofer etc y por supuesto responsable de la producción.  Muchos de ellos viviendo en el fundo en condiciones poco acomodadas.

Estos ingenieros han visto que sus empresas han ido creciendo con ellos, empresas donde se empieza con algo pequeño y se crece con los mismos flujos del negocio. Por lo general, no han gozado de un proceso de inversión directa y contundente como se da en otros países donde el accionista dimensiona el proyecto grande desde un inicio, aporta el capital y se implementa para ser grande.

Cada año nuestros buenos ingenieros presentan proyectos de crecimiento, de diversificación de optimización de recursos y cada año ven como la mayoría de sus proyectos son encarpetados, porque precisamente buena parte de nuestras empresas no están capitalizadas lo suficiente como para poder invertir y crecer de forma sostenida, por el contrario están en un proceso de fuerte exposición a deuda de corto plazo.

Pero últimamente esto está cambiando, hemos visto procesos de inversión fuerte en el agro como las plantaciones de etanol, palma aceitera, azucareras, algunos grandes proyectos de palta y de uva. Procesos donde en dos o tres años se han implementado y llevado a cabo inversiones importantes y donde por supuesto nuestros ingenieros han visto cómo se materializan rápidamente sus estimaciones, proyecciones y en consecuencia se consigue la autorrealización profesional.

Este es el comienzo, estamos entrando a una etapa importante de atracción de inversiones en el agro que va a dinamizarse con Olmos, con Majes II y otros proyectos importantes. Nuestros ingenieros ya pasaron la época de "soldados" y tienen largamente ganado el grado de "oficiales" para comandar la implementación de las grandes inversiones, tienen experiencia, se están especializando y tenemos las ganas para poder lograrlo todo.