COLUMNA DE:
Angel Manero

Angel Manero

Ingeniero Agroindustrial con Maestría en Administración de Agronegocios. Consultor senior en Desarrollo Productivo y Negocios Agrarios.
22 junio 2011 | 01:53 am Por: Angel Manero

EL NUDO GORDIANO

Sin Imagens

Algunos días atrás nuestro Presidente de la República, al inaugurar un nuevo ingreso vehicular, mencionó que había roto el nudo gordiano de la costa verde. En el siglo IV d.c. Alejandro Mango se enfrentó al reto derivado de la creencia popular que decía que quien desataba el nudo de la carreta -que perteneció a Gordías- sería el futuro conquistador de toda Asia. Alejandro por más que intentó desatar el nudo no pudo, pero vehemente tomó su espada y acabó cortándolo. Al parecer el oráculo que había dado pie a la leyenda no hacía distinción entre desatar el nudo y cortarlo. Ahora sabemos que Alejandro acabó conquistando casi toda Asia.

Me había propuesto no volver a escribir sobre transgénicos. Hace una semana cerramos la discusión en el “Grupo Agronegocios” sobre el tema para precisamente buscar darle la tranquilidad debida al Ejecutivo para que promulgue la Ley de Moratoria (aprobada por el congreso el 7 de Junio) sin embargo parece que el Presidente se encuentra afilando la espada. Suponiendo que ese fin de semana se envió a palacio la autógrafa de la Ley para que el Presidente la promulgue, entonces tenemos hasta el 28 de Junio (15 días hábiles) para que el Presidente pueda observar la Ley.

¿Por qué hasta ahora no ha promulgado el Presidente la Ley de Moratoria? ¿Está esperando los resultados de la comisión multidisciplinaria? o ¿está esperando el último día para observarla y buscar - al menos en su gobierno- no dar su brazo a torcer y pasarle la pelota al Presidente electo?.

Siempre fui de la idea que la decisión política de dar luz verde a los transgénicos provenía de palacio y es que el Presidente espada en mano ha buscado desde el inicio de su gobierno desatar varios “nudos gordianos”. Basta releer su artículo “El síndrome del perro del hortelano”. Un extracto:

“Un segundo tema demuestra lo mismo, es la tierra. Para que haya inversión se necesita propiedad segura, pero hemos caído en el engaño de entregar pequeños lotes de terreno a familias pobres que no tienen un centavo para invertir, entonces aparte de la tierra, deberán pedirle al Estado para fertilizantes, semillas, tecnología de riego y además precios protegidos. Este modelo minifundista y sin tecnología es un círculo vicioso de miseria, debemos impulsar la mediana propiedad, la clase media de la agricultura que sabe conseguir recursos, buscar mercados y puede crear trabajo formal”.

El Presidente y probablemente un grupo de connotados empresarios “consejeros” han buscado y siguen buscando cortar varios “nudos gordianos”: oposición a la minería, no propiedad de los bosques amazónicos, statu quo de las comunidades campesinas y nativas, oposición a la exportación del gas natural, estabilidad laboral, sindicalismo del profesorado y ahora oposición a los transgénicos. Luchar contra todo esto parece haber sido el “combo del progreso”.

Pero en el tema de los transgénicos no solo ha encontrado oposición de quienes el partido aprista suele llamar “caviares” sino que ha encontrado la oposición de chefs, medios de comunicación, exportadores, redes sociales, entidades educativas y hasta científicos como nuestro amigo Ph.D. Mario Pinedo. Es decir muchas personas que probablemente a menudo han apoyado la economía social de mercado.

Creo que el Presidente lleva la inercia del samurái que espada en mano quiere seguir cortando nudo tras nudo sin detenerse un momento a evaluar nuevamente el entorno. La alcaldesa se queja por el “Cristo de Chorrillos” y le envían al Ministro de Agricultura para que inspeccione el Mercado de Santa Anita. Qué pensará de unos ciudadanos como nosotros que constantemente venimos rechazando el ingreso de simientes transgénicas, quizá nos incluya en el grupo de los “culturalmente disconformes” y que “haga lo que se haga siempre estaremos descontentos”.

Querido Presidente, le reconocemos los muchos aciertos que ha tenido su Gobierno, méritos que han contribuido a que el Perú haya vivido la mejor bonanza macro-económica de toda su historia. Mucho le vamos a agradecer que promulgue la Ley de Moratoria y si le parece exagerado el plazo observe solo eso (que sean cinco años) pero no dejemos al próximo gobierno la labor de corregir algo que su gobierno está en la obligación de remediar.

Lima, 21 de Junio del 2011