COLUMNA DE:
Angel Manero

Angel Manero

Ministro de Desarrollo Agrario y Riego. Ingeniero Agroindustrial con Maestría en Administración de Agronegocios. Consultor senior en Desarrollo Productivo y Negocios Agrarios.
07 febrero 2020 | 09:55 pm Por: Angel Manero

AGRO: LA GUERRA DE DOS MUNDOS

AGRO: LA GUERRA DE DOS MUNDOS

La Universidad Agraria La Molina se acordó que debe ser el centro de la agenda agro del país y organizó un seminario de análisis sobre la pertinencia de la extensión (mediante DU 043 – 2019) de la Ley de Promoción Agraria (Ley 27360).

Resalto de la jornada; los mundos opuestos en las presentaciones de Eduardo Zegarra y Fernando Cillóniz. Para Eduardo, es impertinente la Ley de Promoción Agraria porque brinda un trato diferenciado a empresas que ya tienen cientos de millones en ventas y más de 10 mil trabajadores bajo el régimen agrario y porque además se les recorta los derechos laborales a dichos trabajadores; para completar el combo, siguió con la preocupación por la sostenibilidad ambiental y uso del agua. Para Fernando, la Ley de Promoción Agraria es un elemento de formalización del empleo en el sector y además el sine qua non para la inversión y sostenibilidad del mismo; para completar el combo, siguió con un avemaría por la constitución de 1993 y la propuesta de extender la ley 27360 a todos los sectores.

Si hay que resumir de modo coloquial lo anterior: para Eduardo Zegarra, la Ley de Promoción Agraria y su extensión es obra de satanás; y para Fernando Cillóniz, dicha Ley nos salvó del cólera, ébola y nos librará del corona virus.

A mi parecer ni uno, ni lo otro. El desarrollo agroexportador que es vital para el país, se gatilló principalmente por la facilidad del acceso a la tierra y su bajo costo dado que los terrenos de Villacurí prácticamente se invadieron y los proyectos de irrigación vendían a USD 1500 la hectárea en promedio. El espárrago fue el jalador de todo esto, un producto con mercado y ventajas comparativas que lo hacían rentable. Lo demás ya fue inercia de empresas que querían seguir creciendo, un SENASA que ayudaba a abrir mercados y una Ley 27360 que acompañó bien sin ser el gatillo principal.

Sobre el tema laboral, yo invitaría a la gente de izquierda a ir una madrugada 4:30 am a la Avenida La Mar del distrito de Imperial, provincia de Cañete. Van a ver un mar de gente desempleada, esperando que llegue un jalador a darle la chamba para el día. Verá que en buena temporada menos del 10% se queda sin chamba. Pero el resto del año, más del 30% no consigue para el sustento diario. La base fundamental debe ser que haya trabajo, empecemos por allí -con todos los derechos, con menos derechos- es lo que menos le importa al hombre o mujer que no consigue algo.

Además, hay que decir bien claro que el sector agroexportador goza de tres subsidios: el drawback, menor pago de ESSALUD y el impuesto a la renta de 15%. ¿Hizo bien el gobierno en extender los beneficios de la Ley de Promoción Agraria por 10 años más? Yo creo que sí.

Quién en su sano juicio con un mundo revuelto entre USA y China, con el virus éste y después vendrá otro, y con una economía peruana que crece pobremente; va a poner en riesgo el crecimiento de la agroexportación, que es uno de los pocos motores de la economía que nos queda ¿Quién va a ser tan loco para cargar con el peso que quitar una Ley que -a pesar de sus defectos- es muy útil? ¿el nuevo congreso?

El nuevo congreso tiene que asegurarse de no pasar a la historia como un accidente más de la democracia. Debe concentrarse en elegir bien a los miembros del TC, en darle forma y acabar la reforma política que es un sancochado y sin duda la reforma de justicia. Más allá de eso, no alcanzará tiempo y es recomendable no exponerse a querer hacer todo para acabar haciendo nada.

Para finalizar y al igual que en el libro “La Guerra de Los Mundos” de Orson Welles, no fueron los tanques, ni los barcos de guerra los que destruyen a los invasores extra-terrestres; lo que los mató fue un virus similar a una simple gripe. Del mismo modo, será el crecimiento mismo de la agroexportación lo que resuelva el problema de la informalidad y precariedad del empleo en el campo.

En 10 años será el trabajador quien ponga las condiciones a razón de que la mano de obra será escaza. Que me pagas la grati en julio y diciembre o me depositas la CTS o cualquier otro tema, no será relevante al final. Será el trabajador quien diga me pagas tanto diario, al mes o al año y de esta forma. Claro está que progresivamente el campo se va ir tecnificando más, para llegar luego a un equilibrio. Pero los siguientes 10 a 15 años se caracterizarán por escasez de mano de obra.