Se articularon 8 cadenas de valor (papa nativa, frutas nativas, cuy, cacao, quinua, alpaca, peces tropicales y turismo) bajo los principios del biocomercio.
(Agraria.pe) El Programa de Desarrollo Económico Sostenible y Gestión Estratégica de los Recursos Naturales (PRODERN), creado el 2012, es un programa de cooperación bilateral entre el Gobierno de Perú y El Reino de Bélgica, financiado por la Cooperación Belga y co-ejecutado por el Ministerio del Ambiente y la Agencia Belga de Desarrollo (CTB).
Este programa se desarrolló en las regiones de Ayacucho, Apurímac, Huancavelica, Junín y Pasco, realizando actividades en 8 paisajes (Valle del Sondondo; Cuenca de Mariño; Paisaje de agrobiodiversidad de cultivos nativos Huayana, Pomacocha y Pampachiris; Quebradas interandinas de Churcampa; Praderas altoandinas de la cuenca alta del río Pampas; Cuenca Ipoki-Pichanaquui; Yungas de Villa Rica; y Cuenca alta del Palcazú.
El programa trabajó en la mejora de la capacidad de la planificación al desarrollo y la gestión ambiental así como promover el diseño de sistemas productivos y sostenibles para el aprovechamiento adecuado de los recursos naturales, la diversidad biológica y los servicios ambientales en las cinco regiones de intervención.
En ese sentido, la estrategia general de intervención consideró ejes temáticos como gobernanza y gestión territorial, servicios ecosistémicos, ecoturismo y belleza escénica, educación ambiental, participación ciudadana, cadenas de valor y sistemas de producción sostenibles, información ambiental estratégica, y gestión de la biodiversidad y conservación.
De esa manera, el programa en su ámbito de intervención trabajó para que los recursos naturales estén identificados, valorados, conservados y utilizados de manera sostenible de acuerdo a un planificación a largo plazo en el marco del Sistema Nacional de Gestión Ambiental y la Política Nacional del Ambiente, de esa manera se orienta a una mayor productividad, competitividad y acceso a los mercados para hombres y mujeres que viven en la pobreza y extrema pobreza.
Para lograr este objetivo el PRODERN concentró su apoyo institucional en el fortalecimiento de los sistemas regionales de gestión ambiental, mediante el asesoramiento a los gobiernos regionales y locales en el ámbito de influencia en la implementación de la normatividad y el desarrollo de sus instrumentos de gestión.
Como muestra de ello, fueron 1.040 familias beneficiadas (22 comunidades campesinas y nativas y 78 asociaciones) articuladas en 8 cadenas de valor (papa nativa, frutas nativas, cuy, cacao, quinua, alpaca, peces tropicales y turismo) bajo los principios del biocomercio.
Además se trabajó en 2.500 hectáreas (1.250 en la sierra y 1.250 en la selva) bajo sistemas de producción sostenible y en procesos de recuperación de los ecosistemas de las regiones.
El embajador de Bélgica en Perú, Koenraad Lenaerts, destacó que PRODERN es uno de los programas más importantes de la cooperación belga en Perú en los últimos años. “El mejoramiento de la gestión estratégica de los recursos naturales siempre ha sido una prioridad de la cooperación belga, ya que es un instrumento importante en la lucha contra la pobreza sobre todo en la regiones alejadas y rurales”.
Agregó que la impresionante biodiversidad del Perú y sus ricos recursos naturales son uno de los puntos más fuertes del país para su desarrollo, ya que permite una amplia gama de servicios ambientales y tiene un gran potencial colectivo hasta en las zonas más pobres del país.
“El desafío es poner la riqueza de la naturaleza al servicio de las comunidades locales de manera sostenible. Con este programa se pudo dar más oportunidades a las personas que viven en áreas alejadas, incluyéndolas en las cadenas de valor”, finalizó.