(Agraria.pe) Las exportaciones peruanas de cacao y derivados alcanzaron los US$ 1.565 millones en el 2025, mostrando un crecimiento de +22.5% frente a los US$ 1.278 millones reportados en 2024, informó la Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo (PromPerú).
Las cifras evidencian el fortalecimiento de la oferta peruana y la consolidación de la cadena cacao–chocolate, con una oferta cada vez más alineada a las exigencias de calidad, trazabilidad y sostenibilidad de la demanda global. La evolución reciente confirma un sector en expansión y con mayor capacidad de respuesta a los requerimientos del mercado.
El principal motor de este desempeño continúa siendo el cacao en grano, que en 2025 sumó US$ 913 millones, reflejando un incremento de +23.4% y concentrando el 58.3 % del total. Este resultado responde a la demanda internacional por cacao de origen y de alta calidad, en línea con la preferencia de la industria chocolatera por insumos diferenciados.
Atención con los derivados
Destaca también el dinamismo de los derivados que participaron con el 41.7% del valor total exportado (US$ 652 millones). La pasta de cacao creció +63.1 % y el cacao en polvo +65.5 %, aumentando su participación en la canasta exportadora. Estas cifras reflejan un proceso de mayor transformación local y generación de valor agregado en origen, lo que sugiere una menor dependencia del grano y una inserción más estratégica en la cadena global del cacao y chocolate.
Las exportaciones de chocolates, por su parte, crecieron +14.9 % y mantienen una participación cercana al 5 %. Aunque su peso aún es acotado, representan un segmento con potencial para diferenciarse a partir de atributos como origen, biodiversidad y sostenibilidad, cada vez más valorados en nichos premium.
Datos
. El posicionamiento del cacao peruano se sustenta en su calidad, su origen y sus estándares de producción. Según la International Cocoa Organization, alrededor del 75 % de las exportaciones peruanas corresponde a cacao fino y/o de aroma, categoría asociada a perfiles sensoriales de alta calidad. A ello se suma una creciente oferta orgánica y certificada, valorada en los mercados internacionales por sus prácticas sostenibles, trazabilidad y vínculos con la agricultura familiar.
. Este reconocimiento se vincula con la diversidad genética del país, que concentra cerca del 60 % de la biodiversidad mundial de cacao, con grupos genéticos como el Chuncho, Blanco de Piura, Marañón, entre otros. Las principales zonas productoras son San Martín, Junín, Ucayali, Cusco y Huánuco, donde el cacao contribuye al desarrollo local.