La meta anual es la vacunación de un total de 204 mil porcinos en la región en beneficio de 3.200 productores.
(Agraria.pe) El Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) viene realizando una intensa campaña de vacunación en toda la región Arequipa a fin de prevenir la peste porcina clásica (PPC), erradicar la enfermedad y obtener el reconocimiento de zona libre.
A través de las acciones ejecutadas por los servidores del campo, personal de la práctica privada y profesionales responsables de granjas, se logró la vacunación de más de 90 mil porcinos en los cuatro primeros meses del 2017, logrando un importante avance a fin de cumplir con la meta anual proyectada de 204 mil animales vacunados en Arequipa, para beneficiar a 3.200 porcicultores.
Cabe destacar que la campaña se encuentra enmarcada dentro del ‘Proyecto de control y erradicación de enfermedades en porcinos’, vigente desde el 2010.
La Peste Porcina Clásica es considerada la afección más severa que padecen los cerdos y entre sus síntomas frecuentes se encuentran la fiebre, pérdida del apetito, decaimiento, diarrea y manchas moradas en la piel.
Esta enfermedad no es zoonótica, es decir no se transmite a las personas, sin embargo es de alta importancia por su rápida propagación entre los animales y su alta tasa de mortalidad, además de las cuantiosas pérdidas económicas que genera a los productores.
Es importante destacar que según el D.S 002-2010-AG ‘Reglamento del Sistema Sanitario Porcino’ del Ministerio de Agricultura y Riego (Minagri), la vacunación es de carácter obligatorio para todos los productores.
El Senasa también recomienda a los productores implementar medidas de bioseguridad a fin de evitar el ingreso de la enfermedad a sus predios: no deben permitir el ingreso de personas extrañas a su predio; utilizar pediluvios para desinfectar zapatos o botas al ingreso a la granja y salas de maternidad; lavar y desinfectar los vehículos, instalaciones y equipos; y mantenerse informado de casos de muerte de lechones de predios vecinos.
Dato
. El Senasa recuerda a los productores que, ante la sospecha de la presencia de la enfermedad en sus predios, deben notificar a la oficina más cercana de la autoridad sanitaria, separar a los cerdos enfermos de los sanos, no utilizar la misma ropa y materiales para trabajar con cerdos sanos y enfermos, desinfectar botas y utensilios, y mantener en cuarentena a los animales nuevos que ingresen a su predio.