05 octubre 2021 | 09:31 am Por: José Carlos León Carrasco | jcleon@agraria.pe

Pasó de 36.800 toneladas en el 2010 a 160.289 toneladas en 2020

Perú casi quintuplicó la producción de cacao en los 11 últimos años

Perú casi quintuplicó la producción de cacao en los 11 últimos años
En dicho periodo el área destinada al cultivo del grano casi se triplicó, al pasar de 66.335 hectáreas en el 2010 a 176.954 hectáreas en el 2020.

(Agraria.pe) En los últimos 11 años Perú casi quintuplicó su producción de cacao, al pasar de 36.800 toneladas en el 2010 a 160.289 toneladas en 2020, informó el titular de la Dirección General Agrícola de Desarrollo Agrícola y Agroecología (DGADAA) del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), Augusto Aponte Martínez.

Destacó que en dicho periodo el área destinada al cultivo de dicho grano casi se triplicó al pasar de 66.335 hectáreas en el 2010 a 176.954 hectáreas en el 2020. “Cada año se cosecha más superficie de cacao y lo que esperamos es que esto se haga de manera sostenida, que sean plantaciones que ayuden a la adaptación al cambio climático, que permitan recuperar ecosistemas que han sido degradados”.

Agregó que el cacao se cultiva en 16 regiones del país. De las 160.289 toneladas producidas por Perú en 2020, San Martín produjo 68.428 toneladas, participando con el 43% del total; Junín, 27.536 toneladas (17%); Ucayali, 21.705 toneladas (14%); Huánuco, 14.395 toneladas (9%) y Cusco, 7.420 toneladas (5%). Estas 5 regiones representan el 87% de la producción total del país.

Otras regiones productoras son Amazonas con 5.634 toneladas, Ayacucho con 4.772 toneladas, Pasco con 4.033 toneladas, Piura con 1.385 toneladas, Cajamarca con 1.150 toneladas, las demás regiones produjeron 3.831 toneladas.

Exportaciones
En cuanto a las exportaciones de cacao y sus derivados, dijo que en los últimos once años estos despachos mantuvieron una tendencia al alza, con un incremento de 12% promedio anual.

En el 2010 los despachos ascendieron a 24.275 toneladas por US$ 90.043.000, mientras que en el 2020 alcanzó las 84.804 toneladas por US$ 279.785.000, lo que representó un aumento de 249.3% en volumen y 210% en valor.

Detalló que del total de las exportaciones de cacao y derivados en 2010 (US$ 90.043.000), el cacao en grano representó el 47%, manteca de cacao 22%, cacao en polvo 11%, chocolate 11%, pasta de cacao 7%, cáscara 2%; mientras que 2020 (US$ 279.785.000) estuvo compuesto por cacao en grano 65%, manteca de cacao 14%, cacao en polvo 10%, chocolate 6%.

“Este crecimiento en los despachos de cacao está impulsado por las mayores exportaciones de cacao en grano. En una parte de nuestra historia éramos buenos exportadores de manteca, tendencia que fue variando producto de los bajos precios, lo que permitió que se desarrollen más exportaciones de cacao en grano y otros derivados que tienen un mejor valor en el mercado”, sostuvo.

Explicó que algunos factores que contribuyeron al crecimiento de las exportaciones de cacao entre el 2010 y 2020 fueron los acuerdos comerciales firmados por nuestro país que nos permite enviar este producto a diferentes países del mundo; el Perú es centro de origen del cacao y tiene la mayor diversidad genética de dicho grano; nuestro país aparece como productor de cacao fino de aroma; la tendencia del consumidor por adquirir productos con mayor contenido de cacao (chocolate bitter); la segmentación del mercado y la diferenciación de productos; la relación directa entre productores e importadores; el valor agregado (certificación, denominación de origen, chocolatería fina); ser miembro del Organización Internacional del Cacao (ICCO); participar en plataformas comerciales (Cacao de Excelencia, Salón de Chocolate de París, Biofach); entre otros.

2030: Perú, productor de cacao y chocolates finos y sostenibles
Augusto Aponte destacó que el objetivo del sector es que al 2030 Perú sea reconocido por su alta oferta de cacao y chocolates finos de origen sostenible. Al respecto, indicó que el productor debe cultivar cacao en sistemas agroforestales y/o diversificados en paisajes productivos generados de servicios ecosistémicos que contribuyan a mitigar los efectos del cambio climático.

“Necesitamos que el productor de cacao reciba ingresos suficientes que le permita  mejorar la calidad de vida de sus familias, que les permita acceder a servicios básicos de educación, salud, financiamiento y seguridad integral. Además, la pequeña, mediana y gran industria deben ofrecer al consumidor chocolates y derivados de cacao que mejoren su dieta y su salud”, manifestó.

En ese sentido, dijo que uno de los objetivos es incrementar la producción de cacao para atender la demanda de mercados emergentes vía incremento de la productividad sin afectar los bosques. Actualmente el rendimiento promedio de cacao en nuestro país es de 600 kilos por hectárea, cuando su potencial genético es de 2.500 kilos por hectárea.

Para ello es necesario contar con un plan de renovación y rehabilitación de plantaciones improductivas; establecer un acuerdo; recuperación y propagación de material genético nativo promisorio; fortalecer el Acuerdo Cacao, Bosques y Biodiversidad; establecer sistemas de trazabilidad con información georreferenciadas para el monitoreo de la deforestación en zonas productivas.

Otro objetivo es posicionar el cacao peruano en el mercado global como un producto de origen sostenible y de elevada calidad, por lo cual se debe contar con un programa de fortalecimiento de capacidades en materia de comercio exterior; y desarrollar un signo distintivo que atribuya al posicionamiento del cacao peruano como uno sostenible social y ambientalmente.

Además de fortalecer la gobernanza de la cadena con un enfoque multisectorial, mutiactor. Se necesita un diálogo permanente con las autoridades de las regiones productoras, se debe construir asociatividad desde las propias comunidades para gestar organizaciones fuertes; Además se debe contar con un planeamiento operativo articulado a través de los Comités de Gestión Regional Agrarios en estrecha coordinación con las Mesas Técnicas Regionales de Cacao.

“Necesitamos fortalecer una cultura sostenible en cuatro dimensiones: social, económico, ambiental e institucional. El Plan Nacional de Cacao 2020-2030 abarca aspectos de conservación de la agrobiodiversidad; adaptación y mitigación al cambio climático; Acuerdo Cacao Bosque (0 deforestación); Sistemas agroforestales y diversificación productiva; tecnología digital de la cadena; trazabilidad digital; economía circular; sanidad, calidad e inocuidad agroalimentaria”, finalizó.

 

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