16 agosto 2022 | 09:20 am Por: Edwin Ramos

Sostuvo Carla Toranzo, coordinadora para Latinoamérica y el Caribe de Alliance for Water Stewardship (AWS)

La eficiencia hídrica no debe solucionarse solo en nuestro fundo, hay que tener una mirada de cuenca

La eficiencia hídrica no debe solucionarse solo en nuestro fundo, hay que tener una mirada de cuenca
La inequidad en el acceso a los recursos hídricos en el Perú es vista desde el exterior en el marco del desarrollo de la agroindustria. Por ello, una mirada integral debe incluir el buen uso del recurso no solo en los fundos sino en las cuencas con las poblaciones.  AWS propone estándares para esta gestión a los que ya se han plegado varias empresas del sector.

(Agraria.pe) Perú, ubicado como el octavo país en el mundo con mayor cantidad de agua dulce, y tercero en Latinoamérica después de Brasil y Colombia, debe ser consciente de su situación de privilegio y buscar una mejor gestión de sus recursos hídricos, tanto para consumo humano como para el desarrollo de actividades económicas claves como la agroindustria.

Carla Toranzo, coordinadora para Latinoamérica y el Caribe de Alliance for Water Stewardship (AWS) marca las grandes inequidades de un país como el nuestro, donde existen temporadas y zonas en las que el exceso de agua provoca hasta desastres en áreas habitadas, mientras en otras la población no cuenta con agua potable en su vivienda.

“Un millón quinientos mil peruanos tienen agua en su vivienda solo entre una y tres horas al día. Más de siete millones de peruanos no tienen desagüe. La costa peruana, siendo rica en agua dulce, no distribuye uniformemente en el territorio. La seguridad hídrica es contar con agua de buena calidad las veinticuatro horas del día. Unos diez millones de peruanos no tienen agua las veinticuatro horas del día”, grafica.

La situación, desde luego, no es exclusiva del Perú, ya que a nivel mundial más del 80% de aguas residuales no se tratan adecuadamente y se vuelven a los campos y las fuentes hídricas.

En esta falta, hay sin embargo una oportnidad, ya que se puede buscar cubrir con autorizaciones para vertimientos y reusos en zonas agrícolas, especialmente en regiones desérticas.

Y es que no se trata solo de sanidad, que es lo principal, sino también de proteger una fuerza económica, como la agroindustria: “En países de Europa hay preocupación por cómo se produce en el Perú en términos de uso de agua”, señala Toranzo.

Advierte que las noticias que llegan a los países del Hemisferio Norte no siempre se corresponden con la realidad local sobre este tema, por lo que es un reto pendiente para los productores y comercializadores que exportan trabajar en visibilizar su gestión responsable del uso de recursos hídricos.

Además, esta responsabilidad se alínea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de Naciones Unidas, que establece en su punto seis que para el 2030 se debe tener garantizado el acceso universal al agua limpia y saneamiento de manera equitativa. La vocera de AWS reconoce que hay indicadores en el sentido de que dicha meta no será alcanzada, por lo que es más urgente aún incentivar esta tarea.

Aplicación de estándares a nivel local
De hecho, la AWS trabaja con una serie de empresas naciones e internacionales, así como entidades de apoyo a su causa, que buscan desarrollar y aplicar estándares para la gestión del agua. En el país destacan los casos de Agrícola Chapi, Sunfruits,  Agrovision, Safco, Campos del Sur, Pampa Baja. “No se puede mirar el fundo o la fábrica de uno, sin mirar la cuenca, la infraestructura natural del agua. Y si compartimos riesgos en la cuenca con otras empresas, esos riesgos no pueden solucionarse solo con eficiencia hídrica en nuestro fundo, hay que tener una mirada de cuenca”, agrega.

De esta manera nació hace una década un estándar para el uso sostenible del agua, el cual establece cinco etapas diferenciadas a cumplir: buena gobernanza del agua, equilibrio hídrico sostenible, buena calidad del agua, áreas importantes relacionadas con el agua; y agua potable, saneamiento e higiene para todos.

Estos puntos son la parte visible de un total de 80 indicadores en un plan de sostenibilidad para fundos y cuencas en los que se abordan los retos del sector con el marco de apoyo en las comunidades vecinas. “Vemos liderazgo en el sector privado, también el sector estatal, como por ejemplo con AGAP. Cuando las empresas aplican el estándar reciben un certificado por gestión sostenible del agua”, complementa Toranzo, quien resalta en esa línea que los casos de Agrovision y Pampa Baja fueron reseñados positivamente en un reporte de gobernanza del agua de la OECD. También está en desarrollo un covenio entre la Municipalidad de Pueblo Nuevo (Chincha) y la Sunass, lo que es un buen caso en el campo público.

“El sector agroexportador, el minero, el textil, todos debemos estar a bordo con nuevas soluciones, conociendo más”, concluyó.

 

Etiquetas: recursos hidricos
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