(Agraria.pe) El productor latinoamericano es hoy, a la vez, el más cauteloso y el más audaz del mundo. Así lo muestra la cuarta Encuesta Global de Productores de McKinsey & Company, presentada por Felipe Boaretto, Agribusiness Knowledge Expert de la consultora para América Latina, durante el Banana Time en Guayaquil.
El estudio recogió más de dos millones de datos de 5.500 productores en diez países.
Gasto a la baja, con fuertes caídas en la región
El sentimiento neto de gasto global cayó de 46 a 22 puntos entre 2024 y 2026. Las mayores caídas se registraron en América Latina: Argentina perdió 49 puntos y Brasil, 25.
Pero la innovación no se detiene
A pesar de ese recorte, la región lidera globalmente la adopción de biológicos. Según la encuesta, el 72 % de los productores de cultivos especializados usa bioestimulantes, frente al 59 % del promedio mundial. En biocontroles, el uso alcanza el 67 %, frente al 52 % global.
América Latina también encabeza el uso de inteligencia artificial generativa en el campo: el 26 % de los productores ya la emplea, contra el 16 % a nivel global.
Para Boaretto, no hay contradicción entre ambas tendencias. Se trata de disciplina: la innovación no se detuvo, sino que se volvió selectiva y se dirige adonde el caso a nivel de finca está probado.
El reto: pasar de la prueba al despliegue
Allí se define la oportunidad real. Entre los productores que ya adoptaron biológicos, menos de la mitad los usa en más del 50 % de su superficie, y solo alrededor de un tercio los aplica en toda su área. Es decir, probaron, pero no escalaron.
El cuello de botella, explica el estudio, dejó de ser convencer al productor de experimentar, porque en esta región experimenta más que nadie. Ahora se trata de convertir la prueba en despliegue.
Las barreras que identifican los propios productores lo confirman:
La conclusión es clara: lo que falta en la región no es apertura, sino acompañamiento y evidencia local.