11 mayo 2026 | 09:43 am Por: Redacción

Desarrollan nueva variedad de maíz amiláceo y cebada para aumentar productividad de Cusco

Desarrollan nueva variedad de maíz amiláceo y cebada para aumentar productividad de Cusco
Variedades con alta calidad genética toleran plagas, enfermedades y mejoran los niveles de cosecha por hectárea.

(Agraria.pe) El Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), desarrolló una variedad de maíz amiláceo y otra de cebada, las cuales -por su alto valor genético- tienen la capacidad de incrementar en un 60% el rendimiento productivo por hectárea, favoreciendo la economía de más de 55 mil productores de maíz y cebada en Cusco.

Se trata de la variedad de maíz amiláceo INIA 625-Mayuhuayllino y la variedad de cebada INIA 447-Luzmalta, que han sido desarrolladas mediante trabajos de mejoramiento genético en el Centro Experimental Agraria Andenes (Zurite) de la Estación Experimental Agraria Andenes del INIA y aprobadas en fase de comprobación de forma participativa con productores colaboradores de la provincia de Anta.

El maíz INIA 625 – Mayuhuayllino destaca por tener un rendimiento productivo de grano seco de hasta 8.6 toneladas por hectárea (t/ha) y de choclo de 16.3 t/ha. Además, ofrece un rendimiento comercial de grano de 6.4 t/ha y de choclo hasta 14 t/ha. Esto permitirá incrementar en un 40% la economía del productor.

Sobresale también por su buena cobertura de mazorca, color de grano blanco, el porcentaje de grano de 91.89 %, tolera las principales plagas que afecta al cultivo y tiene adaptabilidad de tipos de clima. Es de ciclo vegetativo medio que las variedades vigentes en el mercado en choclo y grano.

Por su parte, la variedad de cebada INIA 447-Luzmalta, se caracteriza tener un alto rendimiento productivo superando las 5 toneladas por hectárea. Presenta un peso de masa con más de 53 kilos y granos con tamaño de 9.15 ± 0.47 mm, lo que indica un producto de alta calidad.

Debido a su alta calidad genética, INIA 447-Luzmalta tiene buena resistencia a las principales plagas que afecta al cultivo como la roya amarilla, reduce el uso excesivo de agroquímicos, conserva la fertilidad del suelo agrario y se ofrece capacidad de resiliencia ante el cambio climático.

La liberación de estas variedades representa una herramienta concreta para mejorar la calidad de vida de los pequeños productores. “Al incrementar la productividad, mejorar la calidad del producto y ampliar las oportunidades de mercado, se impulsa el desarrollo económico local, se fortalecen las economías rurales y se promueve una agricultura más competitiva y sostenible”, acotó Jorge Ganoza Roncal, presidente ejecutivo del INIA.

Ambos cultivares han sido desarrollados con tolerancia y resistencia a enfermedades clave que afectan la productividad agrícola, como la roya en cebada y diversas enfermedades foliares y de mazorca en maíz. Esta característica reduce la vulnerabilidad de los cultivos, disminuye costos de manejo fitosanitario y brinda mayor estabilidad en la producción frente a escenarios adversos.

Por todos estos atributos, estas dos variedades liberadas por el INIA en la región del Cusco se constituyen en buenas alternativas para que los productores eleven su productividad agraria, reduce la vulnerabilidad de los cultivos, disminuye costos de manejo fitosanitario y brinda mayor estabilidad en la producción frente a escenarios adversos.

 

Etiquetas: maiz , cebada