(Agraria.pe) En el marco del Día Mundial de la Acción por el Clima (celebrado el 15 de mayo), Camposol reafirmó su liderazgo en la gestión ambiental de la agroindustria peruana. Bajo la dirección de su CEO, Ricardo Naranjo Fernández, la empresa anunció la obtención de su segunda estrella en el programa Huella de Carbono Perú, otorgada por el Ministerio del Ambiente. Este reconocimiento valida no solo la medición de sus emisiones, sino también un proceso de verificación externa independiente que ya suma tres años consecutivos.
Eficiencia energética en tiempo real
Uno de los pilares más tangibles de esta estrategia es la operación de su propia planta solar. Según detalló Naranjo, esta infraestructura ya tiene la capacidad de cubrir hasta el 100% del consumo energético de la compañía durante las horas pico, un avance crítico para reducir la dependencia de fuentes convencionales y optimizar costos operativos bajo un modelo de descarbonización.
El campo como capturador de carbono
La gestión climática de la agroindustrial no solo se enfoca en reducir, sino también en compensar mediante la naturaleza. Utilizando los lineamientos del IPCC, la empresa estima una captura de más de 32 mil toneladas de CO₂e anuales, vinculada directamente al cambio de uso de suelo y al mantenimiento de sus cultivos permanentes.
"Esto refleja el potencial que tiene una agricultura desarrollada con visión de largo plazo para contribuir no solo a la producción de alimentos, sino también a la captura de carbono y a la sostenibilidad ambiental", afirmó Naranjo.
Hacia una medición integral
La compañía está expandiendo su rigor analítico hacia toda la cadena de valor. Actualmente, Camposol avanza en la medición de emisiones Scope 1, 2, y 3 en tres niveles de alcance incorporando componentes clave como energía, transporte, logística, empaques e insumos agrícolas.
Para Naranjo, el propósito de la compañía está intrínsecamente ligado a la responsabilidad ambiental. "Entendemos que medir es fundamental para gestionar mejor y seguir construyendo una agroindustria más eficiente, innovadora y responsable. Porque trabajar el campo para mejorar vidas también significa contribuir activamente al cuidado del planeta y al futuro de las próximas generaciones”, concluyó.