(Agraria.pe) En el 2025, la producción de algodón en Perú alcanzó las 21.000 toneladas, reflejando una caída de -8.7% frente a las 23.000 toneladas reportadas en el 2024, informó el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri).
Destacó que, en el 2007, se registró la mayor producción de algodón en Perú de los últimos 26 años, cuando alcanzó las 215.000 toneladas. Asimismo, en el 2021 se reportó la menor producción, ascendiendo a 15.000 toneladas

Señaló que este comportamiento negativo de la producción en los últimos años, se explicaría principalmente por el cambio hacia cultivos más rentables, en el marco del desarrollo de las agroexportaciones, y la reducción de siembras, que se concentran principalmente en Ica y Lambayeque.
A ello se suman los altos costos de producción, la limitada disponibilidad de semilla certificada y precios poco favorables, factores que redujeron su atractivo y aceleraron su sustitución por otras alternativas agrícolas.
Falta de adopción de innovación tecnológica afectan al cultivo
Para la Sociedad de Comercio Exterior del Perú (Comex Perú) esta menor producción reportada en los últimos años, habría sido agravada por el rezago del Perú en la adopción de innovaciones tecnológicas en los cultivos de algodón.
“Mientras que varios de los principales productores internacionales incorporaron cultivos transgénicos para mejorar su rendimiento y resistencia, en nuestro país persiste una moratoria para su liberación al ambiente hasta 2035”, sostuvo el gremio.
Señaló que de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en 2024, el rendimiento del algodón en el Perú (2.1 toneladas por hectárea) representó menos de la mitad que en Brasil (4.3 toneladas) y cerca de la tercera parte que en China (6.6 toneladas), que destacan entre los principales productores a nivel global.
“Si bien el uso de cultivos genéticamente modificados podría afectar el posicionamiento de determinados nichos que valoran el algodón orgánico, existen alternativas tecnológicas que permitirían recuperar parte de la productividad sin recurrir necesariamente a transgénicos”, comentó Comex Perú.
Agregó que en el 2026, la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM) presentó la variedad Molinero Extralargo, desarrollada mediante mejoramiento genético convencional y, por tanto, compatible con esquemas de producción orgánica.
Señaló que esta variedad alcanzó un rendimiento promedio de 3.6 toneladas por hectárea, lo que representaría un incremento potencial del 71% con respecto al promedio nacional de 2024 y permitiría acortar la brecha de productividad frente a los principales productores globales.
En ese sentido, dijo que una mayor disponibilidad del algodón de calidad permitiría fortalecer la diferenciación de la oferta textil, reducir la competencia basada únicamente en precios y generar mejores márgenes para invertir y crecer.
Emergencia del sector textil y confecciones
Recientemente, el Gobierno decretó en emergencia el sector textil y confecciones (Mediante el DS N.° 014-2026-PRODUCE), con lo cual se comprometió a presentar un plan de reactivación, una medida necesaria. Este plan abordaría cuatro líneas de intervención: 1) impulso al financiamiento; 2) fortalecimiento de capacidades, competitividad y productividad; 3) facilitación del acceso a Compras a MYPErú; y 4) promoción de la comercialización y apertura de nuevos mercados.
Comex Perú indicó que el desempeño de la nueva iniciativa dependerá de atender problemas estructurales que no han sido abordados previamente, entre ellos el debilitamiento constante de la producción nacional de algodón, que ha incrementado la dependencia del sector de materia prima importada.
Resaltó que la menor disponibilidad de algodón peruano de calidad reduce la capacidad de las pequeñas empresas para diferenciar su oferta. En estas condiciones, las empresas con menor productividad tienden a recurrir a insumos de bajo costo y a competir principalmente por precio contra productores internacionales con mayores ventajas de escala.
Por ello, indicó que la recuperación de la producción nacional de algodón debería convertirse en una línea de intervención específica dentro del nuevo plan. En ese sentido, dijo que es indispensable una mayor articulación entre Produce y el Midagri para evitar el riesgo de repetir iniciativas anteriores que no resolvieron este problema estructural.
“Debido a que el principal problema del sector es la baja productividad, como consecuencia de la insuficiente diferenciación de su oferta, sería un error que la declaración de emergencia dé paso a iniciativas de otras entidades para establecer medidas proteccionistas. La única manera de salvar la industria es mejorar capacidades, fortalecer la cadena de insumos y desarrollar una estrategia comercial que permita competir por calidad y no por precio”, manifestó el gremio de comercio internacional.