COLUMNA DE:
Miguel Ordinola

Miguel Ordinola

25 marzo 2020 | 08:58 am Por: Miguel Ordinola

Cuidar la cadena de suministros de alimentos

Cuidar la cadena de suministros de alimentos
El Perú al igual que el resto del mundo viene atravesando una crítica situación a partir de la presencia del COVID 19. A la fecha (24 de marzo) ya se reportan 416 casos confirmados (en casi la mitad de las regiones del país), siendo Lima la más afectada (322). De los departamentos de sierra se han reportado casos en Junin (10), Cusco (6) y Ancash (4).

Como se sabe el abastecimiento del mercado local en el Perú descansa fundamentalmente en la denominada agricultura familiar (más del 75% de los alimentos provienen de ella) que en gran medida se encuentra en la sierra. Para llegar a los mercados (consumidores finales) esta producción tiene que pasar por una cadena de suministros que puede ser muy larga o muy corta, dependiendo del producto, donde se realizan diversas transacciones entre los diferentes agentes participantes.

Si tomamos como ejemplo la papa y haciendo un análisis muy apretado se pueden identificar a los siguientes agentes: i) productores (producción en campo); ii) acopiadores; iii) transportistas; iv) comerciantes de mercados locales y regionales; v) comerciantes del mercado mayorista (Lima); vi) minoristas en mercados de abastos; vi) supermercados; vii) procesadores (papa blanca); viii) consumidores finales (en casa y restaurantes). Como se ve todo esto implica un alto grado de interacción social que hace funcionar esta cadena de suministros. En la actualidad al parecer no se está produciendo ningún nivel de desabastecimiento y la información disponible indica que los volúmenes de entrada de productos a Lima (como un mercado de referencia) se encuentra en niveles similares al de otros años.

Si seguimos con el ejemplo de la papa (que es válido para muchos de los productos de la sierra), las cosechas de la campaña grande de sierra se comenzarán a realizar entre fines de Abril y continuarán en Mayo y Junio. Normalmente esto implica una gran logística que en años normales se ajusta de manera automática y funciona con eficiencia para abastecer a los diferentes mercados. Dada la situación actual de incertidumbre, la pregunta es a qué escenarios nos podremos enfrentar y como se debería asegurar que este suministro no se corte en caso el COVID 19 llegue con mayor fuerza a las regiones de la sierra.

Tomando como objetivo principal la salud de todos los peruanos, si el escenario de aislamiento social continúa por más tiempo (al parecer los expertos en salud se inclinan por este escenario) se debería preveer algunas medidas para asegurar el suministro de alimentos. Normalmente las cosechas en la sierra implican la utilización de una gran cantidad de mano de obra (contratada o intercambiada entre los pequeños productores) por lo que se debería asegurar que se pueda acceder a ella en el marco del aislamiento social (coordinar turnos, condiciones de salubridad adecuada, articulación con programas sociales productivos, eventualmente recibir apoyo de fuerzas armadas). A los pequeños productores se le debería asegurar que sus productos llegarán a los mercados a pesar de una situación de crisis (no se debe cortar sus fuentes de generación de ingresos).

Promover acuerdos entre los pequeños productores y los otros actores de la cadena de suministros será fundamental para que el abastecimiento a los mercados no se vea afectada. Dada que la situación actual es inédita se va a necesitar la participación del Estado para organizar y promover que estos acuerdos se puedan dar (inclusive facilitando líneas de financiamiento, infraestructura de almacenamiento, transporte) y se conviertan en una alternativa viable para afrontar la situación actual.

Las prioridades actuales pasan por asegurar la salud de toda la población (donde el aislamiento social es fundamental), que no se corten las fuentes de ingresos de los pequeños productores (de todas las regiones del país) y que totalidad de la población pueda ser abastecida de los alimentos necesarios. Cuidar la actual cadena de suministros de todos los alimentos es clave y prioritario para mirar un escenario futuro con mayores posibilidades.