(Agraria.pe) El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) ha dado un paso decisivo hacia la digitalización del agro peruano. Según informó Jorge Santisteban, director general de la entidad, durante el periodo 2024-2025 se consolidó un avanzado sistema de clasificación de cultivos basado en imágenes satelitales multitemporales Sentinel-2 y tecnologías de vanguardia como machine learning, redes neuronales y cubos de datos.
Este proyecto, que representa el primer gran hito hacia la modernización del Sistema Integrado de Estadística Agraria (SIEA), fue posible gracias al financiamiento y soporte técnico del proyecto EOSTAT de la FAO, en un trabajo colaborativo directo con la Junta de Usuarios de Jequetepeque en La Libertad.
Precisión desde el espacio para el productor local
La implementación de esta tecnología permitirá al Midagri obtener información crítica que antes era difícil de procesar en tiempo real. Santisteban detalló que el sistema proporcionará estadísticas precisas sobre:
La "firma digital" de 11 cultivos
El director general explicó que el sistema ya es capaz de identificar 11 cultivos diferentes a través de su "firma fenológica espectral". Este proceso de identificación se logra analizando aproximadamente 30 imágenes satelitales por campaña, lo que permite distinguir el comportamiento de cada planta según sus etapas de crecimiento.
"Ahora el reto es perfeccionar estos algoritmos", señaló Santisteban. Para lograr una precisión milimétrica, el Midagri está desarrollando un diseño muestral que permitirá a los técnicos de las Juntas de Usuarios recolectar fotos georreferenciadas en campo a través de una aplicación móvil. Estas muestras se incorporarán directamente al script de clasificación para "entrenar" a la inteligencia artificial.
Tecnología cedida a los usuarios
Uno de los pilares de esta iniciativa es la democratización de la información. La plataforma desarrollada será cedida oficialmente a las Juntas de Usuarios para su gestión autónoma. El plan institucional es expandir este modelo de manera progresiva a todo el país, garantizando que cada región cuente con herramientas de monitoreo satelital.
Para Jorge Santisteban, este salto tecnológico no es solo un logro administrativo, sino un beneficio directo para los productores, quienes contarán con datos confiables para una mejor planificación y una defensa más sólida de su actividad económica ante los desafíos del mercado y el clima.