19 junio 2018 | 09:44 am Por: Edwin Ramos

Inteligencia de mercados

Perú busca aprovechar segmentos dejados por productores de trucha de Chile y consolidarse en Japón

Perú busca aprovechar segmentos dejados por productores de trucha de Chile y consolidarse en Japón

La producción de este pez ha mostrado un crecimiento de 800% en la última década (hasta 2016). Puno es la región que concentra el 80% de la producción nacional.

(Agraria.pe) El futuro de la industria de producción y exportación de trucha peruana luce prometedor. De hecho, su producción en 2016 había alcanzado las 53.217 toneladas, mostrando un crecimiento de 800% en la década inmediata hasta ese año, según información de la Oficina de Estudios Económicos del Ministerio de la Producción.

Además, de acuerdo al Informe Especializado “Oportunidades para la trucha en el mundo” del Departamento de Inteligencia de Mercados de PromPerú, esta especie representa el 45% de la cosecha de recursos hidrobiológicos procedentes de la acuicultura en el país. Y en este auge productivo hay un actor muy relevante: la región de Puno, donde se encuentra como principal agente la empresa Piscifactoría de los Andes – PISCIS. El porcentaje restante se encuentra compuesto por regiones del centro como Huancavelica, Junín y Pasco.

En esa misma línea, las exportaciones han registrado un incremento importante, al pasar de US$ 9 millones en 2013 a US$ 26 millones en 2017, lo que revela una tasa media anual de 30.9%. “Es importante mencionar que el 53% de las ventas al exterior se realizan en presentaciones congeladas (filetes y HG) que tienen como destinos principales a Canadá, Japón y Rusia; mientras que el porcentaje restante se envía en presentaciones frescas al mercado estadounidense, básicamente”, agrega el documento.

Además, observa que Perú ha optado por una estrategia clara en cuanto a este producto, que es la de enfocarse en las denominadas truchas “pan size” (280 a 400 gramos), un segmento de mercado que Chile ha dejado de lado para dar prioridad a la producción de salmones del Atlántico y truchas de mayor tamaño, lo que deja una demanda no cubierta y canales de distribución y comercialización ya establecidos que pueden aprovecharse.

Presentaciones
En cuanto a líneas de producto, el estudio apunta al mercado mundial de truchas enteras congeladas en Japón y Rusia, que representan en conjunto  el 40% de las importaciones mundiales. En esta arista, refiere que el mercado japonés muestra cierto nivel de desabastecimiento a causa de la menor oferta chilena, en tanto que Rusia se ve afectada por el bloqueo de alimentos de Occidente, lo que ha llevado a dicho mercado a buscar nuevos socios comerciales. De hecho, en el caso ruso, Perú ya figura con envíos de trucha HG por US$ 3 millones el año pasado.

También se han identificado oportunidades en Alemania y Polonia, pero se trata de espacios donde existe una fuerte presencia de proveedores nórdicos y de Turquía, que podrían significar una limitación para explotar adecuadamente esas plazas.

Del lado de los filetes congelados de trucha, Japón destaca con el 73% de las importaciones mundiales. Allí, Perú es protagonista con despachos por US$ 3 millones, aunque existe espacio para seguir creciendo si se considera que el mercado japonés de esta presentación se encuentra valorizado en US$ 321 millones.

Otra plaza prometedora es Canadá, donde Perú es el mayor proveedor mundial de filetes de trucha congelada por casi US$ 6 millones, y cuyas importaciones han crecido a una media anual de 4,4% en los últimos cinco años.

“Por último, Estados Unidos continúa siendo el principal mercado para filetes frescos de trucha al significar casi la mitad de las compras anuales en 2017, las cuales además se incrementaron en 31%”, observa. En este destino, Perú tiene un gran mercado, pues exportó por un valor de US$ 10.6 millones en el 2017, según información de ADEX, convirtiéndose en el mercado más importante.