03 marzo 2021 | 09:10 am Por: José Carlos León Carrasco

Señaló Guillermo Sanabria, jefe del Departamento Técnico y Nuevos Productos de Stoller Perú

Manejo de raíces y el control del estrés de la floración mejora retención de carga, otorga mayor rendimiento y mejores características de calidad de la cosecha (Parte 2)

Manejo de raíces y el control del estrés de la floración mejora retención de carga, otorga mayor rendimiento y mejores características de calidad de la cosecha (Parte 2)
BIO-HOLD regula la síntesis de etileno en la floración, aumentando la viabilidad de la polinización y el cuajado de frutos para una mayor retención de carga en todos los frutales. X-CYTE, la citoquinina natural que mantiene la continua división y diferenciación celular en la fruta, asegurando el peso, calibre y características de calidad de la fruta a cosechar.

(Agraria.pe) La floración es un estrés constante en un periodo crítico en la producción de frutos, tanto hortícolas como frutales. Sin embargo, la rentabilidad de cualquier operación agrícola dependerá de cómo se maneje este periodo crítico a fin de asegurar la mayor productividad con la mejor calidad posible a la cosecha, indicó el jefe del Departamento Técnico y Nuevos Productos de Stoller Perú, Guillermo Sanabria.

Controlar el estrés de la floración
Señaló que, junto con la Terapia Radicular Stoller, para asegurar la correcta diferenciación del primordio reproductivo y una floración vigorosa, lo que viene a continuación es controlar el estrés propio de la floración.

Explicó que la floración de la planta significa un cambio en el balance hormonal, resultando en un desbalance de este, estimulado principalmente por el etileno propio de la floración. El etileno que se produce en la flor se sintetiza en un 80% a 90% en los sépalos, pétalos y el estilo y el ovario de la flor y afecta el proceso de fecundación y el proceso inicial de crecimiento y diferenciación de tejidos en la fruta cuajada.

Para controlar ese etileno, Stoller desarrolló BIO-HOLD, que trabaja en esa ventana que va entre el 60% y 85% de la floración. “Estamos hablando del pico máximo de producción de etileno, por lo tanto, es el momento donde hay que disminuirlo drásticamente. Los estudios científicos establecen que, en el desarrollo de la flor, en el proceso de polinización y fecundación, entre las 10 y 72 horas de haber abierto los pétalos, esa flor produce el 90% del etileno en ese estado fenológico”.

“Si con una flor la planta produce una unidad referencial de etileno, imaginemos la cantidad de etileno producida por millón de flores, en que se estima el número de flores en un palto, por ejemplo. La producción de etileno sería del orden de un millón de unidades referenciales de etileno, y este etileno tiene una característica particular que en términos fisiológicos- Es una molécula auto catalítica, es decir, el etileno estimula la actividad de la enzima que produce etileno, resultando en la producción exponencial de más etileno. Ese exceso de etileno interfiere con el proceso de fecundación y de crecimiento inicial de la fruta cuajada causando el aborto de miles de frutos cuajados. Es por ello por lo que diseñamos BIO-HOLD, para controlar el etileno excesivo de la floración y de esa manera minimizar su impacto. La planta naturalmente seguirá produciendo etileno, pero no es lo mismo producir 2 nanogramos de etileno por gramo de tejido, que producir 20 nanogramos de etileno por gramo de tejido”. Como resultado de esta limitación en la producción de etileno, BIO-HOLD incrementa entre un 20% y 35% la productividad en campo.

Retener carga de fruta
Agregó que, en el caso del palto, los carbohidratos se almacenan en forma de ácidos grasos, una costosa forma de almacenar azúcares en la fruta a fin de asegurar la retención de la fruta en la planta, por lo que es necesario ayudar a la planta a retener carga, a diferencia de un cítrico en donde el principal producto de almacenamiento es agua con azúcares. “Mientras que en un cítrico nosotros podemos cosechar entre 60 y 90 toneladas de fruta, en el caso de palto obtener entre 20 y 25 toneladas de fruta es bastante exigente para la planta, entonces sobre esa enorme floración, el productor busca alternativas que ayuden a retener la carga, y para ello existen dos formas: 1) Controlando el etileno en la floración, y 2) inhibiendo la competencia de esa carga, que normalmente tiende a ser los flujos de brotes vegetativos”.

El especialista enfatizó que, para el crecimiento de la fruta la planta necesita las citoquininas, y para que estas estén disponibles tienen que crecer las raíces, pero cuando hay mucha carga de fruta, todos los azúcares se van hacia los frutos y las raíces dejan de crecer, es ahí cuando la planta busca una alternativa de agenciarse nuevamente de citoquininas, por lo que lanza un nuevo brote que es la fuente de auxinas que estimula el enraizamiento, el suministro natural de citoquininas. Sin embargo, esto puede ser un tanto contraproducente para la planta, ya que esta solo le interesa producir una sola fruta, con una semilla para perpetuar la especie, mientras que al productor le interesa que retenga la mayor cantidad de fruta, y para ello se tiene que regular el crecimiento de la planta, controlar el vigor vegetativo, estimular el enraizamiento y controlar la densidad de la floración, para que sobre ese entorno ambiental donde se desarrolla la planta podamos maximizar la productividad.

Recordó que hay inhibidores de giberelinas que se emplean para controlar el vigor de los brotes, sin embargo, tienen un impacto muy severo sobre el desarrollo de la planta, sobre todo al término de la campaña, cuando la planta queda muy estresada después de la cosecha y que implica desarrollar toda una estrategia y estructura de uso de bioestimulantes de distintas naturalezas, de nutrientes y regular los riegos para renovar el crecimiento de la planta, y eso también le pasa la factura al desarrollo de la planta.

Para prevenir ese daño y ayudar a la planta a retener la carga de fruta, Stoller emplea la tecnología de la terapia radicular y la tecnología de BIO-HOLD, para promover dos factores que favorecen la retención de la carga y el crecimiento de la fruta: 1) Constante suministro de citoquininas y asegurar la diferenciación de primordio que va a producir sus propias auxinas. 2) Controlar el etileno de la floración y asegurar la tasa de división celular en la fruta cuajada, y de esa manera se garantiza la ganancia de materia seca en la fruta y tener calibres más homogéneos en la planta, con lo que los procesos fenológicos serán más homogéneos, ya que se regula el balance endógeno de las hormonas de crecimiento y la maduración.

Asegurar provisión de citoquininas
Además, dijo que cuando no se da la oportunidad de trabajar el control del etileno, lo que sí se debe asegurar es la provisión de citoquininas de la planta; y si tampoco se da la oportunidad de trabajar la Terapia Radicular se debe trabajar una tecnología en base a citoquininas, dando a la planta y particularmente a la fruta que está cuajando (en las primeras 16 a 20 semanas de crecimiento) un suministro constante de citoquininas naturales, ya que estas no solo estimulan la división celular sino que señalizan una enorme cantidad de respuestas fisiológicas que se desarrollan en la planta y una de ellas es la producción de auxinas.

Esas auxinas cumplen la función de direccionar los fotosintatos del follaje hacia la fruta; además, cuando las citoquininas estimulan el crecimiento vegetativo antes de la floración, esas auxinas son las que estimulan el enraizamiento de las plantas y de esa manera la planta produce la citoquinina. “Lo que nosotros procuramos es darle a la planta una oportunidad de trabajar la terapia radicular y del control del etileno, otorgándole a la planta las citoquininas naturales, en este caso la Kinetina”.

Para ello, Stoller cuenta con X-CYTE, cuyo componente es la citoquinina denominada Kinetina, la misma que se produce en la raíz de la planta, por lo tanto la planta tendrá el mismo conjunto de respuestas que generan las citoquininas de la raíz, a diferencia de algunas compuestos denominados citoquininas pero que en realidad son fenilureas, y que en concentraciones regulares o altas actúan como defoliantes y se emplean mucho en los cinturones algodoneros de Brasil y Estados Unidos, para cosechar el algodón en forma mecanizada ya que deseca y causa la caída del follaje de la planta.

Estas fenilureas inhiben la producción y el transporte de las auxinas, por lo tanto, limitan el desarrollo del crecimiento de raíces y eso causa un daño fatal al frutal que no vemos en la primera campaña, pero sí en las siguientes campañas; y en dos niveles, en la vida y calidad de la fruta en la postcosecha y por el escaso enraizamiento que se genera en la planta.

“Las citoquininas son esenciales porque determinan la producción de cloroplastos y clorofila en las hojas. Sin ellos no hay fotosíntesis; y si no hay fotosíntesis no hay producción de azúcares y la planta no crece; las citoquininas son fundamentales para que la planta se mantenga verde constantemente y tengan una mayor eficiencia fotosintética”, manifestó.

Guillermo Sanabria indicó que, de acuerdo a la investigación científica, el ciclo de vida media de una hoja es entre 90 y 180 días, pero cuando se trabaja regularmente con X-CYTE las hojas pueden durar entre 300 y 360 días, entonces es una planta que está activa constantemente, donde el etileno propio de la maduración no afecta a la planta.

“Trabajamos con la tecnología BIO-HOLD y X-CYTE en un par de empresas situadas en Chavimochic, y hemos observado que después de la cosecha, uno puede coger una hoja del follaje y estrujarla y luego la hoja se extiende sin haber quebrado la nervadura; pero cuando una planta es tratada con reguladores sintéticos, estrujas la hoja y lo primero que escuchas es la quebradura de la nervadura, todo el tejido ya está en proceso de lignificación, en proceso de senescencia, es decir que esa hoja ya perdió actividad fotosintética, a pesar de mantenerse verde”.

En ese sentido, dijo que cuanto más extendida sea la vida postcosecha de la hoja, más eficiente será produciendo fotosintato, más eficiente manteniendo el crecimiento de raíces, más eficiente asegurando la floración de la siguiente campaña.

“Hoy las personas buscan salir menos de casa para no exponerse al contagio, ya que no sabemos hasta cuando durará esta pandemia, por eso el comercializador y el consumidor requieren frutas que duren más tiempo, ya sea en anaquel o en refrigerado. Cuando trabajamos la Terapia Radicular Stoller, estamos trabajando sobre el control de etileno, mantener constantemente citoquininas a través de ROOT FEED SP, BIO -HOLD y X-CYTE logramos extender la vida postcosecha de esa fruta más tiempo”.

“La vida postcosecha y la calidad postcosecha de la fruta se generan en la planta, no en la planta de proceso sino en la planta vegetal, y la planta vegetal está expuesta a un entorno ambiental cada vez más adverso, por lo tanto, hay que darle a la planta las herramientas para que superen esas condiciones adversas y puedan expresar ese potencial de productividad”, puntualizó el jefe del Departamento Técnico y Nuevos Productos de Stoller Perú.

X-CYTE: Reg. PBUA N° 156-SENASA