19 mayo 2020 | 09:11 am Por: Agraria.pe Redacción

Señaló el gerente general de Terra Business, Federico Beltrán

“Las crisis generan transformaciones y traen progresos”

“Las crisis generan transformaciones y traen progresos”
La estrategia para incrementar la competitividad debe ser entender la complejidad y buscar eficiencias. Adecuarnos a los niveles más altos de los protocolos y encontrar las nuevas oportunidades.

(Agraria.pe) El gerente general de Terra Business en Perú, Federico Beltrán Molina, es uno de los pioneros en la introducción del cultivo del arándano en Perú. Es un gran conocedor de la industria, apostando de manera permanente por su desarrollo, con mayor conocimiento y con más tecnología. 

¿Qué impacto cree usted que la pandemia provocará en la industria frutícola peruana de exportación?
Favorablemente. Los principales mercados han protegido la cadena de abastecimiento de alimentos, estableciendo protocolos para reducir riesgos y hacer viable el flujo de los mismos. No olvidemos que se trata también de una crisis de salud pública y que el principal atributo de la fruta es precisamente su contribución a la salud. 

Por otro lado, y por suerte para la industria frutícola peruana, el impacto inicial de la crisis global comenzó cuando terminaba la campaña de exportación de uva y mango; y se generaba entre la semana 13 y 18 (quincena de marzo y fines de abril) un período de baja actividad agroexportadora. Esta pausa nos permitió entender mejor la complejidad y adecuarnos a los nuevos protocolos. 

Actualmente se está desarrollando las campañas de cítricos y palta con cierta normalidad. Se estima exportar 360.000 toneladas de palta, principalmente a Europa, encontrándose el mercado activo y con buenos precios. Sin embargo, es difícil predecir cómo será la vida después que podamos superar esta crisis global. Sin duda habrá cambios importantes. 

No sabemos con certeza cuánto se afectará la demanda en el tiempo por esta pandemia. En este contexto, los alimentos en general que tengan una mayor contribución a la salud serán los que mantengan e inclusive incrementen su consumo y demanda. 

¿Qué medidas debiera adoptar Perú para anticiparse o adecuarse al posible nuevo escenario mundial? 
La estrategia debe ser entender la complejidad y buscar eficiencias. Adecuarse a los niveles más altos de exigencia de los protocolos y encontrar las nuevas oportunidades. Las crisis generan trasformaciones y traen progresos. Miremos la velocidad a la que está yendo ahora la masificación del uso de la robótica, inteligencia artificial, biotecnología, drones, automatización y los sistemas de comercialización en línea. Son las herramientas con las que podremos desarrollar competitividad en este nuevo escenario. Son tiempos de invertir, arriesgar y transformarse para poder competir en el futuro. 

¿En el caso de la industria del arándano peruana, qué cambios debería implementar para mantener su competitividad? 
Actualmente, Perú es el primer exportador de arándano fresco del mundo. Estimo que en la campaña presente de exportación superaremos las 165 mil TM. Un incremento superior al 30% respecto a la campaña anterior. 

Los mayores volúmenes de cosecha y exportación se inician a mediados de julio. Esperamos que muchas de las complejidades del reacomodo de la cadena de suministros sean superadas para entonces y tengamos más claridad del estado de los mercados. Debemos estar atentos a evitar la interacción de las variables de incremento de oferta y contracción de la demanda. 

Importante será anticiparse a las regulaciones laborales de distanciamiento social que afectará la disponibilidad y costo de la mano de obra. Además de los problemas de logística e infraestructura en la cadena de suministros. Favorablemente, los atributos de salud de los arándanos y el conocimiento masivo de los mismos, además de la facilidad y deleite en su consumo, han permitido un incremento progresivo de la demanda por parte de consumidores de distintas latitudes.

La estrategia para incrementar nuestra competitividad y enfrentar la complejidad de la crisis debe estar basada en mantener el nivel de calidad y condición del producto, y por otro lado distribuir la oferta de manera organizada a los mercados. Tecnología y genética, para conseguir mayores estándares de competitividad y diferenciación en los mercados, siguen siendo las herramientas clave. 

Fuente: BlueBerries Magazine Consulting

 

Etiquetas: empresas , covid19