23 marzo 2020 | 09:20 am Por: Edwin Ramos

Según reporte del Instituto Peruano de Economía (IPE)

Impacto del Covid-19 en el agro peruano sería limitado

Impacto del Covid-19 en el agro peruano sería limitado
Reporte del IPE considera que la estacionalidad de agroexportaciones concentrada en la segunda mitad del año y la no restricción de actividades vinculadas al sector, ayudan a que este no enfrente graves problemas por la coyuntura. Dirigentes de AGAP y Procitrus confirmaron buen pronóstico.

(Agraria.pe) Dos son los factores que ayudarían a que el impacto de la crisis social desatada por el coronavirus (Covid-19) sea limitado en el sector agropecuario peruano: la temporalidad de las campañas de agroexportación y que el alcance de las restricciones dadas en el marco del Estado de Emergencia no toquen directamente a los servicios vinculados al sector.

Esta es la visión que tiene el Instituo Peruano de Economía (IPE) y que está contenida en su informe titulado “Impacto del coronavirus en la economía peruana” de marzo de este año. De esta manera, sobre el primer factor la entidad explica que la campaña de los principales productos de agroexportación no se realiza durante los primeros meses del año, por lo que envíos de uvas, mangos y arándanos son reducidos entre enero y junio por el factor estacional.

“Por el contrario, los meses de julio y agosto son los más sensibles para dichos productos, puesto que se concentran la mayor cantidad de envíos. Al respecto, según fuentes del sector, actualmente, las operaciones han disminuido considerablemente, las plantas se encuentran en mantenimiento y se han tomado precauciones para evitar contagios tanto de los trabajadores como de los proveedores”, detalla el documento.

El IPE apunta asimismo que el abastecimiento de maquinarias para labores de mantenimiento, así como cuidado de reservorios y caminos no se habría visto impactado significativamente. En cuanto a los fertilizantes, no registra problemas en la cadena de suministros por el momento y de hecho habría niveles de inventarios para dos o tres meses (e incluso sobreoferta, según la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España), por lo que el riesgo de desabastecimiento es relativamente bajo.

En el análisis del segundo factor, la entidad destaca que la producción y comercio de alimentos como frutas frescas no está restringido. De hecho, según Gabriel Amaro, director ejecutivo de la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú (AGAP), nuestro país, como otros, ha otorgado un tratamiento especial para esta industria. El dirigente gremial considera que no es viable detener esta cadena productiva por su urgencia, por lo que la cadena de cultivos que recién inician campaña como la palta y los cítricos no presentarían problemas.

Esta opinión es secundada por Sergio del Castillo, gerente general de la Asociación de Productores de Cítricos del Perú (Procitrus), quien sostuvo que no hay interrupción del proceso productivo, aunque sí observó algunas limitaciones vinculadas al transporte. En este punto, podrían verse afectados especialmente los trabajadores que viven en ciudades alejadas de los campos de cultivo, personal empleado en las plantas de empaque y trabajadores públicos encargados de evaluar los productos, así como el acceso a los mercados de abastos donde se expende más del 80% de los productos agrícolas.

“Cabe destacar que el último decreto supremo menciona explícitamente que las operaciones de importación y exportación de mercancías no se encuentran restringidos ni limitadas. Estas medidas también aplican para los insumos como pesticidas o sustratos, con lo cual no debe verse afectada la cadena de suministros”, complementa.

Finalmente, el IPE recuerda que Norteamérica y Europa representan casi el 85% de los envíos peruanos de agroexportación, lugares donde los consumidores valoran los productos frescos como las frutas. Es por esta razón que, aunque el empleo y la actividad se pueden reducir en estos países, el riesgo de una menor demanda por estos bienes es menor. El representante de Procitrus sustuvo que se han confirmado las órdenes de compra del mercado exterior para los siguientes meses; incluso algunas implicarían un aumento del volumen exportado.

Incertidumbre económica
En líneas generales, el IPE estima que las medidas tomadas a nivel mundial para detener la propagación de virus -que incluyen aislamiento social, cuarentena obligatoria y cierre de fronteras- afectarán fuertemente la economía global. “Por un lado, las disposiciones de aislamiento han significado una reducción de la demanda agregada debido a un menor consumo y una menor inversión. Por otro lado, las medidas aplicadas paralizan la producción de la mayoría de bienes y servicios. A todo esto se suma el impacto sobre los mercados financieros ante un escenario de incertidumbre y alta volatilidad”, apunta.

En el Perú, si bien el Estado de Emergencia, que incluye aislamiento social y paraliza gran parte de actividades económicas, se extiende hasta el 30 de marzo, existe incertidumbre sobre el impacto de la propagación del virus y de las medidas aplicadas en la economía nacional y el binestar de los peruanos.

 
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