(Agraria.pe) La Junta Nacional del Café (JNC) instó al Estado peruano incorporar al café orgánico a la lista de productos que reciben el incentivo del drawback, régimen aduanero del que ya gozan los demás cultivos de exportación.
De acuerdo con el gerente de la JNC, Lorenzo Castillo, su demanda contempla que el beneficio no sea para todo el café, solo para los que tengan diferencias de calidad como es el orgánico certificado.
“Podemos aceptar que hasta los cafés especiales no tengan este beneficio, pero en orgánico se tiene un sistema de control y verificación, inspección, certificación, una trazabilidad, un registro que va desde la finca hasta el barco. Queremos que el Estado compense el esfuerzo que han hecho los pequeños productores de dotar de valor agregado a su producción”, comentó.
Asimismo, explicó que la trazabilidad del café orgánico conlleva una acreditación de procesos de producción en armonía con la naturaleza a cargo de entidades privadas que están debidamente registradas y normadas en el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa).
El líder gremial señaló que, según el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el café, al ser un producto tradicional, no tiene drawback, sin embargo, otros productos tradicionales como algodón, azúcar y lana sí cuentan con este beneficio.
“Lo que ellos señalan, para no otorgar el drawback, es que el café es un cultivo tradicional y este beneficio solo es para productos no tradicionales, pero no existe ninguna norma en nuestro país que diferencie esta división artificial entre tradicional y no tradicional, solo fue un ardid válido para incentivar cultivos nuevos. No hay ningún pretexto técnico para dejar al café fuera de este beneficio”, sostuvo.
Lorenzo Castillo destacó que el café orgánico se ha convertido en un elemento “muy importante” de complementariedad y de identidad del pequeño productor que le permite tener mejores condiciones de acceso al mercado, ya que el mercado valora y da prioridad a los productos que se cultivan en armonía con la naturaleza y el café es uno de los cultivos que tiene estas características.
Destacó que Perú trabaja el café orgánico desde fines de los años 80 y ha sido el motor para la asociatividad de pequeños productores porque el mercado priorizaba adquirirlos de pequeños productores organizados en cooperativas. “Fue un elemento que permitió nuclear a los pequeños productores en una opción de mercado con precios diferenciados”.
Agregó que ese esfuerzo de la pequeña agricultura, que lamentablemente no tiene la atención debida en la promoción y desarrollo como tienen otros cultivos importantes, ha logrado que Perú se posicione como el primer productor y exportador de cafés orgánicos a nivel global.
“Hemos pasado del proceso productivo en armonía con la naturaleza a también ser un café orgánico con calidad de taza. Además, hemos trabajado la caficultura orgánica en las zonas más apartadas del país y ha sido una alternativa a la economía ilícita en zonas como Sandia (Puno), La Convención (Cusco), Ayacucho, San Martín, Selva Central, entre otros”, manifestó.
En ese sentido, el gerente de la JNC dijo que se requiere que el Estado mire con responsabilidad y equidad al sector cafetalero y aliente estos procesos que tiene la pequeña agricultura.
“Este es un derecho ganado. Para producir y comercializar café orgánico tenemos que importar insumo y equipos (fertilizantes, sacos, herramientas, envases, etc.) que cuentan con sus partidas arancelarias correspondientes, lo que permite estar en el marco normativo para ser incluido en la lista de productos que reciben el incentivo del drawback”, finalizó.
Dato
. El Drawback es un régimen aduanero de fomento a las exportaciones que permite a las empresas recuperar (devolución) total o parcialmente los aranceles pagados al importar materias primas, insumos, partes o envases, siempre que estos se incorporen en productos finales exportados.