22 julio 2020 | 09:19 am Por: José Carlos León Carrasco

Señaló el oficial a cargo de la representación de la FAO en el Perú, Enrique Román

“Es necesario convertir a las legumbres en un alimento esencial”

“Es necesario convertir a las legumbres en un alimento esencial”
Las legumbres contribuyen a la seguridad alimentaria en todos los niveles. Además, estos cultivos se producen y se consumen en grandes cantidades en los países en desarrollo.

(Agraria.pe) Es necesario convertir a las legumbres en un alimento esencial y al mismo tiempo lograr que estos cultivos enriquezcan la tierra y den sustento a poblaciones enteras, señaló el oficial a cargo de la representación de la FAO en el Perú, Enrique Román.

Indicó que las legumbres contribuyen a la seguridad alimentaria en todos los niveles. Además, estos cultivos se producen y se consumen en grandes cantidades en los países en desarrollo, son de muy fácil preparación y pueden servir como una alternativa a la carne por su gran contenido de proteínas.

Destacó asimismo que son muy beneficiosas para la salud, y su consumo se recomienda para prevenir las enfermedades crónicas y la obesidad, ya que se trata de un alimento con bajo contenido de grasas y libre de colesterol.

Las legumbres tienen un gran valor nutricional, son una fuente fundamental de proteínas vegetales, aminoácidos y otros nutrientes esenciales. La proteína obtenida de ellas es mucho menos costosa comparándola con lo de los alimentos cárnicos. Asimismo, hay legumbres que tienen alto contenido de fibras, minerales (hierro, magnesio, potasio, fosforo y zinc) y vitaminas del complejo B.

Otro factor importante en el cultivo de legumbres es que fomentan la agricultura sostenible y contribuyen a la mitigación del cambio climático. Su capacidad para fijar el nitrógeno puede mejorar la fertilidad del suelo y reducir la huella de carbono. Por si fuera poco, estos cultivos requieren baja cantidad de agua para su producción.

“Con cultivos intercalados de leguminosas y otras plantaciones se obtienen suelos con un potencial de absorción de carbono más elevados que en el sistema de monocultivos, por lo tanto, el cultivo de leguminosas proporciona millones de toneladas de nitrógeno a los suelos y este nitrógeno contribuye a la salud de los mismos y reduce la utilización de fertilizantes químicos”, precisó.

Agregó que muchas legumbres son resistentes a las sequías y pueden cultivarse en climas áridos y que tienen un régimen de precipitaciones limitadas, y en tierras donde otros cultivos fracasan o producen bajos rendimientos.

Reto actual
Resaltó que actualmente a consecuencia del Covid-19, el mundo afronta un reto crucial que es garantizar la seguridad alimentaria a millones de personas que sufren hambre y han caído por debajo de la línea de pobreza o por debajo de la línea de pobreza extrema a consecuencia de la pandemia.

“La ONU desde hace un buen tiempo viene alertando que el número de personas que sufren hambre en el mundo podría duplicarse, llegando incluso a más de 250 millones para finales del 2020 y que las devastadoras repercusiones económicas van a provocar una catástrofe humanitaria a escala planetaria”, señaló.

Indicó que paradójicamente al mismo tiempo, más de 500 millones de personas en el mundo padecen de obesidad y otras enfermedades relacionadas a la mala alimentación, por lo que superar el hambre y la malnutrición que puede desencadenar esta crisis sanitaria significa aumentar la cantidad de alimentos o también aumentar su calidad y simultáneamente asegurarnos de producir estos alimentos de manera sostenible, con eficacia y seguridad.

1/3 de los alimentos producidos se desperdician
Por otro lado, el representante de la FAO en Perú manifestó que el desperdicio de los alimentos es uno de los principales problemas relacionados con la seguridad alimentaria. Se calcula que se pierde o desperdicia 1/3 de los alimentos producidos para consumo humano en todo el mundo.

“En países como Perú la mayor parte de las pérdidas ocurren durante la producción y el transporte, pero dado que las legumbres son alimentos de larga conservación la proporción de desperdicio de alimentos debido al deterioro es muy baja”, sostuvo.

Indicó que, si se almacenan adecuadamente, las legumbres pueden ser comestibles durante muchos años. Además, son semillas capaces de germinar después de estar almacenadas durante un periodo extenso.

Dato

. Se necesita 320 litros de agua para producir un kilo de menestras, mientras que otras fuentes de proteínas requieren una mayor cantidad del recurso hídrico (para producir un kilo de pollo se requiere 4.300 litros de agua, un kilo de carne de cordero necesita 5.520 litros y para un kilo de carne de vacuno se requiere 13.000 litros).

 

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