22 agosto 2017 | 09:30 am Por: Edwin Ramos | prensa@agraria.pe

Perspectiva de José Perdomo, presidente de CropLife Latin America

El cambio climático puede incrementar el precio de los alimentos y afectar a las poblaciones más necesitadas

El cambio climático puede incrementar el precio de los alimentos y afectar a las poblaciones más necesitadas

Ante este escenario es crucial el buen uso de productos que garanticen la mayor productividad de los cultivos con inocuidad, sostuvo el especialista. 

(Agraria.pe) Los desafíos para la agricultura son inmensos en las próximas décadas, especialmente si no se detiene el crecimiento demográfico exponencial que estamos alcanzando a nivel global. José Perdomo, presidente de CropLife Latin America, señala que la industria de protección de cultivos tiene un papel protagónico en este escenario complejo.

“El esfuerzo no es solo producir más alimentos, sino hacerlo de manera sustentable, por ello tratamos de promocionar y educar a través de la ciencia, tecnología e innovación que ayude al aumento de la productividad agrícola. Hoy las pestes y plagas en agricultura acaban con el 45% del alimento que es producido. Tenemos la oportunidad de mejorar estos indicadores con el uso correcto de la tecnología”, resaltó para Agraria.pe. 

Este entendimiento resulta especialmente importante considerando un factor como el cambio climático, que está teniendo especial impacto en la agricultura pues cambia patrones a los que están acostumbrados los agricultores. “Los periodos para sembrar y que la planta se reproduzca han cambiado, se reducen, o hay mucha lluvia o poca lluvia, tenemos a La Niña y El Niño, y en un escenario de carencia de producción los precios suben”, sostuvo.

Este último factor resulta especialmente delicado pues afecta a los grupos de más bajos recursos, aquellos que utilizan un mayor porcentaje de lo que ganan para alimentarse. “En países adelantados el porcentaje del salario al mes que gastan en alimentos es muy bajo comparado con nuestra región, donde hay mayor pobreza y claramente el cambio climático encarece la producción…tenemos que buscar formas de mitigar esos desafíos”, agregó. 

Entre las posibles alternativas para afrontar esta realidad, el ejecutivo de ProLife señaló el riego por goteo, los fertilizantes y las semillas genéticamente modificadas, como en el caso de Estados Unidos, donde, apunta, hay casi 200 mil hectáreas sembradas con maíces que necesitan menos agua, lo que es ideal para lugares con menos precipitaciones. 

José Perdomo resaltó asimismo que  la industria de cuidado de cultivos invierte a nivel mundial el 8% de su presupuesto para investigación y desarrollo todos los años, lo que significa un estimado de 7,300 millones de dólares para el desarrollo de nuevos agroquímicos y semillas de biotecnología que complementen la lucha del agricultor contra las plagas y enfermedades. “Hoy en día cuesta casi 290 millones de dólares producir un agroquímico, y para que llegue al mercado espera más de 11 años porque tiene que pasar todas las pruebas toxicológicas de campo”, detalló.

Con todo ello, la de agroquímicos es la industria más regulada del mundo, incluso por encima de la farmacéutica, ya que sus productos tocan el ambiente, los alimentos y a los seres humanos. Y es una situación que la industria agradece, aseguró, pues es la primera interesada en que sus marcos regulatorios sean transparentes y sólidos para que otorguen confianza a la sociedad.

Datos

.CropLife, en palabras de José Perdomo, es una ONG que representa a la industria de las ciencias de los cultivos. Tiene como función promover el acceso a la información en cuanto a novedades y tendencias del mercado entre los 25 socios con que cuentan en 18 países. En Perú están representados por Cultivida. 

.Desde su perspectiva, existen otras ONGs y grupos que quieren confundir a la población en cuanto al uso de la tecnología en la agricultura, labor que CropLife busca contrarrestar con mayor acceso al conocimiento científico y verificable.