30 abril 2021 | 09:04 am Por: José Carlos León Carrasco

El 46% de los desperdicios se da en las etapas de procesamiento, distribución y consumo

Cada año se desperdician 1.300 millones de toneladas de alimentos en el mundo

Cada año se desperdician 1.300 millones de toneladas de alimentos en el mundo
En América Latina y el Caribe se desperdician 220.955.062 toneladas de alimentos al año (lo que representa 12% de la producción), lo que equivale a 330 kilos per cápita, teniendo un impacto económico de US$ 150.000 millones.

(Agraria.pe) A nivel mundial se estima que se desperdician anualmente 1.300 millones de toneladas de alimentos, volumen que representa el 14% de la producción total. Asimismo, el 46% de los desperdicios se da en las etapas de procesamiento, distribución y consumo de alimentos; y representan el 50% de los residuos municipales.

Así lo indicó Sara Granados, líder de la iniciativa “Comunidad cero pérdidas, no desperdicios”, de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) , quien destacó la necesidad de instalar políticas para mejorar la eficiencia de las cadenas de producción y suministro de alimentos.

Detalló que los desperdicios ocurren durante la distribución y consumo, es decir durante las ventas mayoristas y minoristas, servicios de venta de comida y en consumidores que deciden desechar los alimentos que aún tienen valor; mientras que la pérdida de alimentos se da con  posterioridad a la cosecha.

Señaló que en América Latina y el Caribe se desperdician 220.955.062 toneladas de alimentos al año (lo que representa el 12% de la producción), lo que equivale a 330 kilos per cápita al año, teniendo un impacto económico de US$ 150.000 millones (20% del valor total de la producción). Las pérdidas de alimentos en la región ocurren principalmente durante la producción, poscosecha, almacenamiento y transporte.

Asimismo, señalo que los grupos de alimentos que tienen mayores pérdidas en América Latina y el Caribe (220.955.062 toneladas) son: cereales y legumbres 58.879.358 toneladas; frutas y hortalizas 44.596.367 toneladas; carne y producto animal 23.840.589 toneladas; raíces, tubérculos y cultivos oleaginosos 20.388.144 toneladas, otros (café, cacao, especias, almendra de palma y azúcar) 73.250.605 toneladas.

Causas directas y factores indirectos de la pérdida y desperdicio de alimentos
Sara Granados, destacó las causas directas y factores indirectos de la pérdida y desperdicio de alimentos.

Factores indirectos: En la etapa de la producción agrícola y cosecha, sacrificio o captura (abandonados en el campo debido a normas de calidad o a una caída brusca de los precios); almacenamiento o transporte (falta de instalaciones adecuadas de almacenamiento o transporte como camiones refrigerados); elaboración y envasado (capacidad insuficiente de elaboración para la sobreabundancia productiva estacional); venta al por mayor y menor (variabilidad de la demanda de productos perecederos); consumo de hogares y servicios alimentarios (numerosas etiquetas en las que se indican la fecha de consumo).

Causas directas: En la etapa de la producción agrícola y cosecha, sacrificio o captura (prácticas y elecciones productivas y agronómicas como la elección de variedades de cultivos, daños causados por equipos de trabajo, programación inadecuada de la cosecha); almacenamiento o transporte (gestión deficiente de la temperatura y humedad, almacenamiento prolongado como por ejemplo la falta de transporte, mala gestión logística como la manipulación inadecuada de productos delicados); elaboración y envasado (deficiencias técnicas como envases dañados, faltas de gestión adecuada de los procesos, recortes excesivos para conseguir una determinada estética); venta al por mayor y menor (exposición y envasado inadecuado de los productos, eliminación de los productos con una apariencia imperfecta, sobrecarga); consumo hogares y servicios alimentarios (confusión entre las etiquetas en las que se indican las fechas de vencimiento y de consumo, almacenamiento y administración inadecuadas en el hogar, porciones excesivas).

“Esta pérdida y desperdicio de alimentos impacta reduciendo la disponibilidad local y mundial de alimentos; generan pérdidas de ingresos para los productores; aumentan los precios para los consumidores; provocan un importante derroche de recursos y energía; y contribuyen a las emisiones de gases de efecto invernadero”, sostuvo.

Indicó que al prevenir la pérdida y desperdicios de alimentos se obtienen beneficios para la sociedad como más seguridad alimentaria y nutrición; reducción del uso improductivo de los recursos naturales y de las emisiones de gases de efecto invernadero; mejor distribución de los beneficios y riesgos del sistema alimentario.

Destacó que se necesita una amplia inversión en infraestructura a lo largo de toda la cadena de valor alimentaria (almacenamiento, procesamiento, conservación, etc), específicamente dirigidas a alimentos nutritivos, para reducir las pérdidas y el desperdicio, y mejorar la eficiencia.

Agregó que para reducir las pérdidas y desperdicios en el sector de las frutas y verduras es necesario hacer un uso eficiente del recurso hídrico, combatir la degradación de suelos, un manejo adecuado de los insumos, para tener una producción sostenible que satisfaga las necesidades de las generaciones presentes y futuras, y que garantice la rentabilidad al productor; con el propósito de garantizar la salud del medio ambiente y la equidad social económica.

Aumentar producción
Asimismo, dijo es necesario fortalecer y aumentar la producción de frutas y verduras, sin embargo, la pequeña escala y la diversidad de los productos dificultan la comercialización eficaz de los productos por parte de los agricultores. Se debe fortalecer la agricultura familiar, fortalecer sus capacidades para que sean más productivos, fortalecer sus capacidades de asociatividad, fortalecer su acceso a servicios financieros, entre otros.

“La comercialización debe basarse en agricultores organizados que puedan negociar acuerdos de explotación agrícola por contrato con los comerciantes; intercambiar ideas, experiencias y gestionar un asesoramiento técnico adecuado a sus necesidades”, finalizó.

 

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