De esta manera, con una estrategia de rotación entre productos químicos y biológicos, se lograría cumplir con las exigencias internacionales por productos cada vez más naturales.
(Agraria.pe) Las exigencias de los mercados son cada vez mayores para contar con productos lo más inocuos posibles, una realidad a la que las empresas tienen que ir adaptándose. Eso es, por ejemplo, lo que ha estado haciendo Bayer con especial énfasis en los productos peruanos de uva de mesa, quienes participan de un mercado internacional altamente competitivo.
César Torres, gerente de mercadeo de la empresa, sostuvo que la tendencia en los mercados es que los consumidores demanden frutos con menos residuos de pesticidas, lo que hace que los productores tengan que implementar estrategias para reducir la carga química de sus cultivos.
“Bayer hace años trabaja en el desarrollo de alternativas biológicas para complementar el portafolio que tenemos de productos químicos. La idea es darle a los productores alternativas de rotación y herramientas que les permitan cumplir los requerimientos de los mercados y que controlen los problemas que tienen logrando la productividad que necesitan. Todo esto haciendo uso de productos que no afecten el ambiente y los organismos benéficos”, detalló.
En esa línea, resaltó que recientemente la empresa llevó a un grupo de importantes clientes productores de uva de mesa peruanos a su planta de productos biológicos en California (EE.UU.). Entre los asistentes se encontraron representantes de Complejo Agroindustrial Beta, Agrícola San José, Sociedad Agrícola Saturno, entre otros, quienes recibieron capacitaciones en el uso de estos productos a la vez que participaron de capacitaciones con especialistas en el cultivo.
Torres manifestó que la ocasión fue propicia para que los nacionales expresaran los problemas que tienen para alcanzar los resultados que esperan, especialmente porque algunos productos biológicos son muy suaves con las enfermedades como el oídio. “El asunto es que deben aplicarse en el momento exacto en la dosis adecuada, con un plan de rotación; no se trata de reemplazar a los productos sino de complementarlos, de tal forma que la carga química disminuya”, explicó.
En otro momento, el vocero de Bayer puso en relieve casos como Inglaterra y Alemania, donde además de las regulaciones nacionales, los propios supermercados tienen su propia normativa más restrictiva con respecto al nivel de agroquímicos que se pueden encontrar en los frutos.
Reveló además que si bien Perú no es un mercado tan grande para la industria agroquímica como Brasil o Chile, está mostrando un crecimiento promedio de 5% cada año, esto a pesar de que hubo disminución en los últimos dos años en los cultivos a causa de las sequías del 2015 y 2016.