14 mayo 2026 | 09:33 am Por: Redacción

Asociatividad abre oportunidades al pequeño productor de mango

Asociatividad abre oportunidades al pequeño productor de mango
Uno de los principales beneficios de la asociatividad es la capacidad de consolidar mayores volúmenes de producción, esto permite a las organizaciones de productores cumplir con los estándares de abastecimiento que exige el mercado exportador, acceder a mejores condiciones comerciales y reducir su dependencia de intermediarios.

(Agraria.pe) La asociatividad se ha convertido en un factor decisivo para el desarrollo del sector mango en el Perú, especialmente para los pequeños productores que buscan integrarse de manera competitiva a la cadena agroexportadora. Más que una alternativa, constituye una estrategia clave. En un mercado cada vez más exigente, la organización colectiva no solo mejora las condiciones de comercialización, sino que también abre oportunidades de crecimiento sostenido, informó la revista Peruvian Mango de APEM.

El ingeniero Luis Llanos Cabanillas, jefe de Agromercado, es enfático al respecto: “Es determinante, pues una agrupación de productores representa una mayor oferta de fruta, lo que permite tener mayor poder de negociación al exportador y así aumentar su capacidad de abastecimiento”.

Uno de los principales beneficios de la asociatividad es la capacidad de consolidar mayores volúmenes de producción. Esto permite a las organizaciones de productores cumplir con los estándares de abastecimiento que exige el mercado exportador, acceder a mejores condiciones comerciales y reducir su dependencia de intermediarios.

A través de mecanismos como la Operación Conjunta, se agrupa a organizaciones de productores asociadas —bajo asociaciones y/o cooperativas— y a productores independientes, quienes suscriben un contrato de colaboración empresarial por un periodo determinado, renovable. “Esta acción voluntaria permite a los participantes conocer los beneficios del trabajo grupal y, de manera progresiva, adaptarse al modelo asociativo”, explica Llanos.

Acceso a crédito y mayor eficiencia
La asociatividad también impacta directamente en la sostenibilidad económica de los productores. Al operar de manera organizada, se asegura que las asociaciones logren un mayor volumen de facturación, lo que les permite acceder a créditos de Agrobanco y de entidades privadas.

Asimismo, fortalece el poder de negociación para obtener mejores condiciones en la adquisición de insumos, materiales y maquinaria.

En paralelo es fundamental fortalecer las capacidades organizacionales, administrativas, comerciales y de inocuidad alimentaria, entre otras. En ese marco, subrayó que Agromercado brinda asistencia técnica durante un periodo de cuatro años, con acompañamiento en las zonas de intervención y participación en espacios de articulación comercial, como ferias y ruedas de negocios a nivel nacional e internacional.

APEM y la articulación sectorial
En el desarrollo del sector mango, el papel de la Asociación Peruana de Productores y Exportadores de Mango (APEM) ha sido fundamental. Llanos destaca su rol como articulador técnico del crecimiento exportador. “La contribución de APEM ha sido clara para la apertura de mercados internacionales y la estandarización de protocolos fitosanitarios que hoy sostienen la agroexportación”.

De cara al futuro, considera necesario fortalecer la articulación entre el Estado y el gremio, pasando de una relación administrativa a una alianza estratégica orientada a la innovación y resiliencia.

Señaló que esta articulación debe basarse en tres pilares: la transferencia tecnológica masiva para el adelanto de cosechas y la introducción de nuevas variedades ante el cambio climático; la formalización de la pequeña agricultura mediante modelos de exportación directa que eliminen la intermediación ineficiente; y una diplomacia comercial agresiva para conquistar mercados asiáticos.

 

Etiquetas: mango