03 septiembre 2018 | 10:02 am Por: Edwin Ramos | prensa@agraria.pe

Apuntó David Campos, investigador del Instituto de Biotecnología BT -UNALM

Se necesita más respaldo científico para verificar los efectos funcionales de los alimentos peruanos

Se necesita más respaldo científico para verificar los efectos funcionales de los alimentos peruanos

Berries nativos como el pushgay o el sauco, además de otros productos como la tara, cuentan con estudios preliminares que señalan su gran potencial antioxidante.

(Agraria.pe) ¿Qué es un alimento funcional? El concepto, muy en boga en tiempos donde se busca una alimentación saludable, alude a aquellas comidas y bebidas que además de los nutrientes tradicionales tienen efectos específicos en la salud. Según David Campos, investigador del Instituto de Biotecnología BT (Universidad Nacional Agraria La Molina), se trata de una definición surgida en los años noventa en Japón.

Cuando se piensa en la biodivesidad peruana, se cree que muchos alimentos pueden entrar en este rubro, pero no es así. Y es que Campos apunta que para alcanzar la definición de “funcional” se necesita mucha investigación y evidencia de respaldo sobre los efectos en la salud. “En ningún caso hay suficiente prueba científica. Algunos podrían pensar en la maca o el yacón y otros; pero no tenemos ningún ejemplo claro de esto”, dice. 

Y ese vacío en investigación es una oportunidad que se pierde pues los mercados más pudientes están ahora mismo buscando alimentos funcionales que contengan compuestos bioactivos y fitoquímicos como betaglucanos, polifenoles, capsaicinas, carotenoides, probióticos y péptidos, entre otros. 

Casos exitosos hay. Recordó que un yogurt en Francia logró notable éxito comercial con sus capacidades para regular el tránsito intestinal, ser bajo en grasa y contar con vitamina D. Así también existe toda una línea de alimentos benéficos para el corazón, los cuales son fáciles de reconocer por su identificación en la etiqueta. Todos ellos han tenido que ser aprobados por la legislación de sus países de origen, un aspecto que aún no se ha trabajo en el Perú, donde la única referencia aproximada es el Codex Alimentarius. 

Entonces, para que nuestro país ingrese de lleno en este campo aprovechando su biodiversidad lo primero es incrementar el volumen de investigaciones notablemente y establecer filtros, pues la diversidad genética causa que los esfuerzos sean muy dispersos ya que estos se abocan a examinar 3.000 genotipos de papa, 400 de yacón, 600 de mashua, entre otros, cuando no todos tienen los compuestos bioactivos que son importantes., dice el vocero. 

Entre los productos que más potencial tienen, David Campos mencionó al camu camu con un 75% de poder antioxidante, pero que cuando se le procesa para secado o congelado pierde gran parte de su valor. 

Lo importante por ello es contar con análisis previos, tal y como sucedió con el arándano, un producto que no es nativo del Perú pero que se ha adaptado muy bien y hoy es una estrella de la agroexportación por sus propiedades antioxidantes. Sin embargo, existen en el país berries nativos como el sauco y el pushgay que tendrían mayor capacidad antioxidante. Igual sucede con la lúcuma, maíz morado, cacao nativo y la tara. Del lado de los cereales andinos se sabe que tendrían efectos anti-hipertensivos. Todos tienen estudios preliminares promisorios, pero queda por hacer mucho trabajo a profundidad para respaldar sus propiedades de modo comercial.