(Agraria.pe) El Proyecto Especial Olmos Tinajones (PEOT) y el Gobierno Regional de Lambayeque rechazaron la solicitud del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) para transferir la titularidad del proyecto Trasvase Olmos, que canaliza las aguas del río Huancabamba por un túnel trasandino hasta la Presa Limón, al concluir la concesión otorgada a la Concesionaria Trasvase Olmos S.A, en septiembre de 2025.
El presidente del Consejo Directivo del PEOT, Ranjiro Nakano Osores declaró que la solicitud del Minagri les llegó en un oficio de una sola hoja que no explica ni detalla cómo se realizaría la transferencia y de qué manera el gobierno central piensa mantener operativo y darle sostenibilidad al proyecto de irrigación del Valle de Olmos y Tinajones.
Esta falta de un sustento técnico, económico y un plan de transferencia que evite la paralización del proyecto, fue determinante para denegar el pedido del Minagri. En Lambayeque se considera que el interés del mencionado ministerio podría estar influido por las grandes empresas agroindustriales que quieren acceder al control del agua en el Valle de Olmos.
Ranjiro Nakano lamentó que tras ese pedido, las instituciones que venían apoyando al gobierno regional y al proyecto especial para tomar las medidas adecuadas para promover el desarrollo socio económico del proyecto, se hayan retirado de la mesa de negociaciones. Nakano Osores detalló que el contrato de concesión concluye en septiembre de 2025. Antes de esa fecha debe definirse qué hacer.
Existe tres posibilidades. 1) la convocatoria a un concurso internacional para que nuevo concesionario se haga cargo de la continuidad y desarrollo del proyecto, aunque el tiempo corre en contra, pues solo quedan seis meses. 2) que el Estado se haga cargo pero eso requiere un plan inmediato técnico administrativo y económico para mantener la funcionalidad del proyecto y cualquier emergencia. 3) firmar una nueva adenda con la concesionaria por tres años, lo que daría tiempo para implementar las otras dos posibilidades mencionadas.
Para el presidente del Consejo Directivo del PEOT lo importante es que se tome una decisión lo antes posible pues solo quedan seis meses para concluya el actual contrato y la actual concesionaria ya anunció que en septiembre se van a retirar si no hay un sustento legal para su continuidad. "Nosotros no hablamos ni apoyamos a ninguna empresa, esto no se trata de la actual concesionaria u otro concesionario, lo que nos interesa es que el proyecto continúe y se siga desarrollando", indicó Nakano.
Recordó que el proyecto de irrigación Olmos Tinajones representa ingresos por 1,800 millones de soles por agro exportación para el gobierno regional y central, además, que provee de 65 mil puesto de trabajo. "El riesgo es que por falta de una decisión clara, lleguemos a septiembre y no se haya tomado ninguna decisión. Si la actual concesionaria se retira no habrá un marco legal que permita su administración y desarrollo", subrayó Nakano.
Anotó que experiencias anteriores de transferencia, como el proyecto Majes-Sihuas demoró 14 meses y Chavimochic, 13 meses, en tanto que por falta un expediente técnico, proyecto Valle Viejo se mantiene en el limbo desde hace seis años. El 19 de marzo, los representantes del proyecto y el gobierno regional se reunieron en Lima con funcionarios de Proinversion, Midagri y el Ministerio de Economía, quienes no tuvieron ninguna respuesta satisfactoria del proyecto.
Concesionaria Trasvase Olmos, es una empresa subsidiaria de Novonor (antes Odebrecht). En este contexto, las principales presiones para que se retire de Olmos se sustentan en los procesos se siguen a Odebrecht, que respecto de este proyecto siguen en investigación y los funcionarios investigados ya no tienen participación en la empresa y en la toma de decisiones.
Ampliar la frontera agrícola
Olmos sigue a cargo del Odebrecht por el acuerdo de colaboración eficaz con la fiscalía, es el Estado el que les permite seguir operando, anota Gustavo Espinoza, presidente del Consejo Regional de Lambayeque. Explicó que el fin de la concesión es una oportunidad para replantear el contrato y los objetivos del proyecto para que sus beneficios lleguen a los agricultores de zona y se pueda lograr el desarrollo de Valle Viejo.
Indicó que inicialmente el proyecto Olmos-Tinajones estaba destinado a beneficiar a los campesinos, pero que en su desarrollo se decidió priorizar la agroexportación. Ahora, hay la posibilidad de extender la irrigación a más de 5,500 hectáreas de cultivos. “Cualquiera que gane la administración del trasvase, primer componente del proyecto, tiene que garantizar el recurso hídrico” anotó.
Fuente: La República