01 septiembre 2026 | 08:58 am

¿Más plata de Agrobanco o mejor arquitectura financiera? El debate que el agro necesita dar

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¿Más plata de Agrobanco o mejor arquitectura financiera? El debate que el agro necesita dar
José Yturrios cuestiona el anuncio de S/1,000 millones adicionales en crédito público para 2026 y plantea que el verdadero problema no es cuánto presta el Estado, sino cómo se organiza el financiamiento para la pequeña agricultura.

(Agraria.pe) El reciente anuncio del Gobierno sobre el desembolso de más de S/1,000 millones a través de Agrobanco y Fondo Agroperú durante 2026 ha reabierto una discusión que, para algunos especialistas, se ha estancado en el lugar equivocado. José Yturrios, exdirector de la Alianza Cacao Perú, plantea que la respuesta automática frente a las brechas de financiamiento —que el Estado preste más— podría estar dejando de lado una pregunta más de fondo. "¿Tiene sentido seguir haciendo lo mismo de siempre y esperar resultados distintos?", cuestiona el especialista.

Un mercado que ya existe
Según los datos que expone Yturrios, en 2025 se colocaron cerca de S/5,000 millones en crédito destinado al sector agropecuario de pequeña escala. De ese total, Agrobanco representó apenas el 17%, mientras que el resto fue cubierto por cajas municipales, financieras, Mibanco, Compartamos, cajas rurales y empresas de crédito. Para el especialista, esta cifra revela un punto clave que suele pasarse por alto en el debate público: el mercado de financiamiento agrícola ya está en marcha, y el desafío no es solo inyectarle más recursos estatales, sino lograr que funcione mejor, amplíe su alcance y financie inversiones capaces de elevar la productividad del sector.

Las tasas altas y el verdadero costo del crédito
El especialista también pone en cuestión la idea, extendida en la opinión pública, de que las tasas elevadas del microcrédito agrícola responden principalmente a márgenes abusivos de las entidades financieras. Yturrios sostiene que buena parte de esa tasa se explica por costos operativos, riesgo y fondeo, factores que no son exclusivos de la banca privada. Como evidencia, cita el caso del propio Agrobanco, cuya tasa técnica se ubica entre 28% y 34%. Cuando el productor accede a tasas mucho menores gracias al FIFPPA (Fondo para la Inclusión Financiera del Pequeño Productor Agropecuario), advierte, "la diferencia no desaparece: la paga el Estado".

Esta constatación lo lleva a plantear una pregunta que considera central para el diseño de la política pública: si tiene sentido seguir utilizando al Estado principalmente como prestamista de primer piso, o si sería más eficiente destinar esos recursos a apalancar a los múltiples intermediarios financieros que ya cuentan con clientela, redes de atención, tecnología y experiencia en el mundo rural.

Un sol público, varios soles privados
Uno de los argumentos centrales del análisis tiene que ver con el efecto multiplicador de los recursos públicos según cómo se utilicen. Mientras que un sol del Estado colocado de forma directa genera, en principio, un sol de crédito, ese mismo sol destinado a fondeo de segundo piso, garantías parciales, seguros o infraestructura de información podría movilizar varios soles adicionales de crédito privado. Bajo esa lógica, Yturrios plantea la pregunta que, a su juicio, debería guiar el debate: "¿Es posible mejorar de verdad el uso del crédito en la pequeña agricultura sin construir una arquitectura financiera específicamente diseñada para ella?".

Su respuesta es tajante: no. El especialista sostiene que hace falta una arquitectura financiera que reduzca costos, amplíe la competencia entre operadores y, sobre todo, transforme el tipo de financiamiento disponible para el productor. Esto implica pasar de un enfoque centrado casi exclusivamente en el crédito de campaña hacia instrumentos orientados al riego, la compra de equipos, la renovación de cultivos, los sistemas agroforestales, las plantaciones forestales y, en general, la inversión de largo plazo.

Mirar el problema, no solo el instrumento
Su planteamiento cierra con un llamado a redefinir los términos del debate público. Para el autor, no importa tanto qué entidad otorgue el crédito, sino que este llegue en mayores volúmenes, en mejores condiciones, a menor costo y con capacidad real de transformar la productividad de la pequeña agricultura. Mantener la discusión enfocada únicamente en cuánto debe colocar Agrobanco, concluye Yturrios, equivale a seguir mirando el instrumento financiero y no el problema estructural que hay detrás.

 

Edwin Ramos
AUTOR
Edwin Ramos prensa@agraria.pe
Periodista especializado en agroindustria, producción y tecnología.
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Etiquetas: Agrobanco , creditos