COLUMNA DE:
Fernando Cillóniz

Fernando Cillóniz

Presidente de la consultora Inform@cción
18 febrero 2016 | 09:12 am Por: Fernando Cillóniz

LEY DE MORATORIA OCASIONA GRAVE DAÑO AL SECTOR ALGODONERO

LEY DE MORATORIA OCASIONA GRAVE DAÑO AL SECTOR ALGODONERO
El sector algodonero viene en franco decaimiento y esto también se refleja en la crisis de la industria textil. En Ica lo vemos claramente: si bien aún se cultiva algodón en sus cinco provincias, cada año se reduce el número de hectáreas del cultivo en la región y los augurios hacia el futuro no son buenos. De hecho, la gran mayoría de agricultores que apuestan por el algodón, incurren en pérdidas enormes.

Pero la realidad no siempre fue así. Hace 50 años el algodón era el cultivo predominante en Ica, y hay instrumentos que podrían ayudarnos a volver a ese nivel. Para ello tenemos que poner el hombro y buscar soluciones, sin embargo, parece que algunas autoridades políticas no lo entienden.

Podemos hablar, por ejemplo, de la Ley de Moratoria de Transgénicos (Ley Nº 29811), a través del cual las autoridades políticas han ocasionado un gran daño a los algodoneros, pues les impiden sembrar semillas transgénicas, las que les permitirían obtener mejores rendimientos y ser menos susceptibles a plagas y enfermedades.

El asunto no acaba ahí, ya que debido a esta ley, los agricultores también están privados de importar semillas de calidad no transgénicas, pues las empresas transnacionales que proveen tanto las convencionales como las transgénicas, no quieren enviar semillas al país por miedo a ser sancionados drásticamente si se detecta algún grano transgénico “contaminando” el cargamento. Así las cosas, prefieren simplemente no exportar semillas al Perú.

Desde el Gobierno regional tratamos de ayudar impulsando la competitividad de los algodoneros. Por ello, desarrollamos obras de infraestructura de agua para que los parceleros dispongan de este recurso, así como capacitaciones en manejo agronómico.

Sin embargo, es hora de considerar alternativas de cultivo ante esta realidad. Considero que lo mejor para los productores es reconvertir sus cultivos por frutales u hortalizas. Es una decisión difícil porque se requiere de muchos recursos económicos y técnicos, pero son mucho más rentables hoy.

Nosotros dejamos en libertad a cada agricultor para que opte por lo que quiera sembrar, pero está claro que debemos afrontar el desafío y migrar gradualmente hacia la hortofruticultura.