COLUMNA DE:
Fernando Cillóniz

Fernando Cillóniz

27 junio 2019 | 10:24 am Por: Fernando Cillóniz

Arancel compensatorio para competir en igualdad de condiciones

Arancel compensatorio para competir en igualdad de condiciones
La agricultura peruana está caminando por el lado exportador frutícola costero, pero está muy maltratada en el ámbito andino y amazónico y también en el ámbito de los cultivos industriales tradicionales.

En el mundo del agro hay un problema ya que existen una docena de productos agrícolas  industriales (algodón, maíz, trigo, cebada, leche, entre otros) que son subsidiados por los gobiernos de cada país, sin embargo nuestro país con su política de fronteras abiertas y Tratados de Libre Comercio –el cual suscribo plenamente- no realiza esas prácticas. Este hecho genera que ingresen a Perú dichos productos a bajo precio, incluso menores al costo de producción, lo que afecta severamente a los agricultores nacionales.

Como ejemplo, en la sierra peruana se siembra mucho trigo y cuando ingresa a nuestro país  el trigo importado, viene con un precio subsidiado, lo que afecta al campesino andino que no puede competir en igualdad de condiciones porque a él no se le subsidia. Otro caso es el del algodón, que a consecuencia de la importación a bajo precio  se ha dejado se sembrar en nuestro territorio ya que es imposible competir con el algodón importado de Estados Unidos, India, Brasil, entre otros.

El azúcar va camino a ese terrible destino, ya que permitir el ingreso de azúcar subsidiada (por debajo del costo del mercado local) afecta directamente a los cañicultores que no son solo grandes empresas sino que hay más de 50 mil pequeños y medianos productos de caña que se verán afectados.

Reconocemos que los países son autónomos y sus gobiernos pueden subsidiar su agricultura, por eso propongo establecer un arancel compensatorio (no proteccionista), eso quiere decir que si nos van a enviar un producto subsidiado se debe medir ese subsidio y poner un arancel que lo compense para que el agricultor peruano compita en igual de condiciones. El objetivo es que no traslade esa distorsión al mercado nacional.

Ese es  el mayor daño que se le ha hecho a la sierra y a la agricultura parcelera,  porque compite con productos importados subvencionados. Como país hemos fracasado en no compensar a esos cultivos para proteger nuestra industria; repito: es necesario compensar una práctica que distorsiona el precio y que nos ha hecho mucho daño.

Asimismo, establecer un arancel compensatorio para productos agrícolas industriales importados no contraviene con los TLC firmados, ya que los principios y fundamentos de toda negociación comercial internacional que tiendan al libre comercio tienen como precepto la igualdad de las condiciones, sin distorsiones artificiales.

Es muy fácil demostrar cuando un producto es subsidiado, además es injusto competir en esas condiciones de desigualdad y el daño causado afecta principalmente a los pequeños agricultores. El día que se eliminen los subsidios y se levanten las protecciones internas tendremos libre comercio puro y Perú sabrá ganar en ese ámbito.