(Agraria.pe) Aunque el tono azul intenso de los arándanos suele interpretarse como señal inequívoca de que la fruta está lista para su recolección, la realidad es más compleja. “Hasta un 20% del peso final de la baya se gana en los últimos días en la planta”, explica Francisca Docummun, Head Grower en Gourmet Blueberries.
¿Qué sucede en esa fase final? Según Documun, durante este periodo la expansión celular supera a la división celular y la entrada de agua impulsa la mayor parte del aumento de tamaño. Además, la elasticidad de la cutícula se vuelve fundamental, la movilidad del calcio es limitada y, aunque la acumulación de azúcar continúa, pueden producirse efectos de dilución.
Por tanto, el color azul no siempre significa madurez fisiológica. Comprender y gestionar correctamente este último 20% de desarrollo puede marcar la diferencia entre una fruta promedio y una fruta premium, concluye Documun.