(Agraria.pe) Hoy 24 de junio se conmemora el Día del Campesino. En ese sentido la Asociación Nacional de Productores Ecológicos del Perú (Anpe Perú) expresó su reconocimiento a las mujeres y hombres que, desde cada región del país, sostienen la alimentación de millones de peruanos.
El gremio indicó que esta fecha sirve para reflexionar y exigir cambios urgentes en el sector. Señaló que mientras las familias agriculturas continúan garantizando la producción de alimentos que llegan diariamente a nuestras mesas, el Estado peruano mantiene una deuda histórica con el campo.
“Las brechas de acceso al agua, crédito, asistencia técnica, infraestructura, mercados y protección frente a los riesgos climáticos sigue siendo una realidad que los gobiernos han sido incapaces de resolver”, sostuvo.
Señaló que la agricultura familiar ha sido una de las principales víctimas de la inestabilidad política que ha marcado al Perú en los últimos años. Detalló que la sucesión de gobiernos, los constantes cambios de autoridades, la falta de continuidad de políticas públicas y la ausencia de una división estratégica para el desarrollo rural han debilitado aún más a un sector que debería ser considerado prioritario para el país.
“El resultado es evidente: productores enfrentan mayores costos de producción, menor capacidad de respuesta frente a los eventos climáticos extremos y escasas oportunidades para mejorar sus condiciones de vida”, comentó.
Agregó que a ese escenario se suma una nueva amenaza como son las alertas emitidas por organismos internacionales sobre las posibles ocurrencias de un evento El Niño de gran intensidad durante los próximos meses que obligan a actuar con urgencia.
“Sequías prolongadas, lluvias extremas, inundaciones, pérdidas de cosecha y afectaciones a la pesca podrían agravar las condiciones de vulnerabilidad que ya enfrentan miles de familias rurales. Lamentablemente, la experiencia nos demuestra que el Estado suele reaccionar cuando los desastres ya han ocurrido y no cuando aún es posible prevenirlos”, manifestó
Frente a esta realidad, Anpe Perú demandó al próximo gobierno colocar a la agricultura familiar en el centro de las políticas públicas y reconozca que sin campesinado no hay seguridad alimentaria, desarrollo sostenible, ni futuro para el país.
Asimismo, reafirmó su apuesta por la construcción de un Programa Nacional de Agroecología, que busca fortalecer las capacidades de los productores, promover sistemas alimentarios sostenibles, conservar la biodiversidad, mejorar la resiliencia frente al cambio climático y garantizar condiciones más justas para quienes producen nuestros alimentos.
En ese sentido, hizo un llamado a las autoridades y a quienes asumirán la conducción del país en los próximos años a defender la agricultura familiar, ya que de eso depende defender nuestra soberanía alimentaria, nuestra biodiversidad y nuestro futuro colectivo.
“Si el país continúa dando la espalda al campo, las consecuencias las sentiremos todos. Hoy más que nunca es momento de actuar, antes de que otras crisis política, climática o alimentaria vuelva a encontrar el Perú sin respuestas”, finalizó Anpe Perú.