(Agraria.pe) Cada 13 de mayo, el Perú conmemora el Día de la Apicultura Nacional, una fecha que pone de relieve una de las simbiosis más críticas para la seguridad alimentaria y el éxito de la agroexportación: la relación entre las abejas y los cultivos. En este contexto, Camposol destaca no solo por la magnitud de su infraestructura apícola, sino por un ecosistema que integra educación, tecnología y gestión preventiva.
Polinización de precisión
Para Camposol, las abejas no son visitantes externos, sino aliadas estratégicas plenamente integradas a la operación. Actualmente, la empresa cuenta con más de 3,000 colmenas activas distribuidas en sus diversos fundos. Esta presencia masiva garantiza dos factores críticos para el mercado global como la calidad superior, pues una polinización eficiente se traduce en frutos mejor formados y con mejores propiedades organolépticas.También es clave en la uniformidad, porque permite que la producción mantenga estándares consistentes, facilitando los procesos de selección y empaque para exportación.
El Proyecto BEERO
Lo que posiciona a la empresa a la vanguardia es la digitalización de la apicultura. A través del Proyecto BEERO, Camposol ha implementado un sistema de monitoreo en tiempo real. Esta herramienta permite supervisar la salud y actividad de las colmenas de forma constante, tomar decisiones basadas en datos para optimizar la ubicación de las colmenas según las necesidades de floración y garantizar una gestión preventiva que proteja a las colonias de factores externos o cambios climáticos.
Sostenibilidad y Formación
El modelo de Camposol trasciende lo técnico para enfocarse en el desarrollo humano. La creación de la Escuela de Apicultores Camposol asegura que el personal a cargo de las colmenas cuente con una formación especializada y actualizada.
Este enfoque garantiza que el cuidado de las abejas sea parte del ADN operativo de la empresa, bajo la premisa de que "cuidar a las abejas es cuidar el campo".