30 junio 2026 | 09:28 am Por: Edwin Ramos | prensa@agraria.pe

Afectación climática de la floración en el mango: crisis podría golpear a otros productos

Afectación climática de la floración en el mango: crisis podría golpear a otros productos
Las altas temperaturas de junio hunden la floración por debajo del 5%. Productores se debaten entre inducir yemas inmaduras o arriesgarse a las lluvias de un eventual Fenómeno El Niño. Expertos exigen declarar la emergencia agraria.

(Agraria.pe) La campaña del mango en Piura atraviesa uno de sus momentos más críticos. Las anomalías térmicas registradas durante el mes de junio han frenado drásticamente el desarrollo biológico de los cultivos, dejando la floración en niveles alarmantes y obligando a los productores a tomar decisiones extremas para evitar pérdidas totales.

El factor climático frena la biología del mango
Las elevadas temperaturas invernales en el norte del país han impedido que los árboles sigan su curso natural. Milton Calle, especialista en el sector, detalló la gravedad de la situación actual en el campo piurano:

"Este 26 de Junio la floración en Piura promedio es menos de 5%, Las yemas no han alcanzado a acumular suficiente almidón y no tienen la energía ni la condición hormonal para enfrentar un proceso de floración y esto debido a las altas temperaturas. Piura en general ha tenido en Junio un temperatura promedio de las mínimas de 22 grados y una máxima que alcanza algunos dias 34 grados".

Encrucijada letal: Dos alternativas con alto costo
Ante este panorama, la ventana de acción para los agricultores se ha reducido a dos escenarios complejos. Por un lado, forzar la floración de manera artificial con plantas que no están listas; por el otro, retrasar el calendario con el riesgo de coincidir con el peor momento climático del próximo año.

Calle describió este dilema como una decisión sumamente compleja: "Los productores tienen que tomar una decisión muy difícil provocar una inducción ahora sabiendo que las yemas aun estan inmaduras o postergar al menos 30 días mas para tener mejores posibilidades de floración en agosto, pero esto ultimo significa enfrentar un clima muy lluvioso en enero si el Niño sigue en progreso".

Por su parte, Jorge Niño de Guzmán, analista alimentario, coincidió en el diagnóstico de campo y advirtió que "la ventana de decisión estratégica ya se cerró". Según el especialista, el sector ya cambió de prioridad:

"Inducir ahora — con yemas fisiológicamente inmaduras — significa asumir menor cuajado y menores rendimientos. Esperar — para lograr un mejor desarrollo — desplaza la producción hacia meses donde un eventual Fenómeno El Niño podría traer lluvias intensas, mayor presión de enfermedades y complicaciones logísticas severas. Hoy el sector ya no discute cuál es la mejor alternativa. Discute cuál permite reducir más las pérdidas".

Una crónica de pérdidas anunciadas
Para Niño de Guzmán, el impacto actual en los campos de mango no es una sorpresa, sino la consecuencia de no haber actuado a tiempo frente a los pronósticos. "Lo más crítico: este escenario era previsible. Desde hace meses los modelos climáticos advertían anomalías térmicas con alta probabilidad de afectar la fisiología de los cultivos", apuntó.

Asimismo, el analista alertó que el mango es solo la primera señal de alarma de un problema estructural que podría golpear a toda la canasta agroexportadora peruana: "La señal trasciende al mango. Las anomalías térmicas pueden alterar floración, desarrollo vegetativo y calidad exportable en uva, palta, arándano, cítricos, banano, café y cacao. También incrementan la presión de plagas y enfermedades. La lección es clara: la gestión del riesgo no consiste en acertar siempre el pronóstico, sino en prepararse cuando la evidencia indica una probabilidad significativa de daño. Esperar certeza absoluta puede ser la decisión más costosa".

¿Declaratoria de emergencia?
Con la campaña en vilo, los ojos del sector agroindustrial están puestos en el Ejecutivo. Los especialistas señalan que para mitigar el impacto económico se requiere el salvavidas del Gobierno Central mediante un plan de contingencia inmediato y reformas a largo plazo.

"¿Qué se necesita ahora? La campaña aún puede rescatarse parcialmente. Para ello se requiere respuesta inmediata del Estado: evaluar una declaratoria de emergencia agraria donde los indicadores lo justifiquen, desplegar asistencia técnica extraordinaria, reforzar el monitoreo climático y fenológico en tiempo real, y activar mecanismos financieros de contingencia", sostuvo Niño de Guzmán.

Finalmente, el analista remarcó que el cambio climático exige dejar de lado la política reactiva. "El Perú necesita una estrategia nacional de adaptación de la agroexportación frente a eventos climáticos extremos. No como respuesta, sino como política permanente... Porque en agricultura — como en toda gestión del riesgo — las decisiones oportunas suelen marcar la diferencia entre una campaña difícil y una campaña perdida", concluyó.