24 DE ENERO 2017 | 08:54 POR: Edwin Ramos

Entrevista con el Ing. Jaime Llosa Larrabure, especialista en políticas de desarrollo agrario

“No creen una ley solo para cooperativas, sino para la cooperación o el asociativismo, busquen que estén incluidas las comunidades campesinas, nativas

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Protagonista de primera línea del movimiento asociativo entre las organizaciones de productores peruanos desde la Reforma Agraria de los años 60, hace un recuento de la historia de este esquema organizativo y su potencial. 

(Agraria.pe) Ingeniero agrónomo, docente de la Universidad Nacional Agraria La Molina, doctorado en Francia y fuerte impulsor de la Reforma Agraria en los año 60, Jaime Llosa Larrabure ha no solo conocido sino protagonizado en primera línea el devenir de los movimientos asociativos del agro peruano. Su base conceptual sobre el capitalismo está muy clara, así como su visión del momento que vivimos y las oportunidades y desafíos que enfrentamos. 


¿Cómo evalúa la actualidad del movimiento cooperativo o asociativo entre los agricultores peruanos?
Yo he sido muchos años dirigente de cooperativas, entre los años 67 y 68, cuando teníamos más de 372.000 socios y más capital que varios bancos de Perú, era dirigente del Consejo de Administración y teníamos un Comité de Vigilancia. La cooperativa en la que estaba tenía más dinero que la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Agraria donde yo enseñaba y había un curso básico de cooperativismo de contestación para no ser furgón de cola del capitalismo que está basado en el lucro. El cooperativismo nace como reacción a los excesos del capitalismo que contamina y destruye el planeta, y lo ha seguido haciendo. 

¿En qué etapa nos encontramos a su criterio?
Creo que seguimos encasillados en la idea del cooperativismo, cuando en el mundo hablamos años atrás de este concepto era algo integral. A Velasco (Juan) yo lo apoyé, pensé al principio que era un cuartelazo más, pero dieron la Ley de Reforma Agraria y crea compartimentos estancos en las universidades, algo muy americano, hicimos demandas por eso. Luego me pidieron que los ayude con el desarrollo de cooperativas de producción y empecé a apoyar prestado por la universidad. Así comenzaron a hacer leyes para las cooperativas agrarias, hicimos modelos superiores donde se indica que la propiedad pertenece al conjunto de los trabajadores. 

Pero ya entonces había problemas con el cooperativismo en el país…
En esa época empecé a leer sobre las deformaciones que se producían en el cooperativismo, no creaban efecto multiplicador en su entorno, querían maximizar el ingreso a como dé lugar, nace la idea de propiedad social a raíz de esa lectura, yo induzco a eso y convenzo a los militares de que eso no nos va a llevar a la igualdad. Ellos recibían las mejores tierras del país, irrigadas, planas, con carreteras, compraban insumos en camiones de hasta 60 toneladas. Un campesino en Ayacucho no tiene carretera nivelada, los insumos le salen carísimos. Y los ingenios azucareros no solo tenían mejores condiciones sino además energía para producir caña y ron, y exportaban por el puerto de Salaverry. 

Sin embargo la situación no era auspiciosa para todas.
Empecé a analizar las cosas. Tumán tenía una liquidez enorme de dinero, Cartavio estaba quebrada, si pedía crédito al banco le cobraban demasiados intereses y Tumán tenía dinero depositado en el banco que casi no ganaba intereses. Entonces era mejor que Tumán prestara ese dinero a bajo interés para potenciar el sector y así corregir el modelo cooperativo en base al modelo asociativo. La nueva lectura que doy es no se aíslen, no creen una ley solo para cooperativas sino para la cooperación o asociativismo. Busquen que estén incluidas las comunidades campesinas, nativas, todas las formas de producción de bienes o servicios, que digan no al lucro y se enfoquen en el servicio de producción, salud, trabajo. 

Una de las críticas que más se hace es que hay mucha desconfianza entre los productores peruanos para implementar estos esquemas, ¿lo percibe así?
El sistema capitalista ha sembrado la desconfianza, el egoísmo y así la gente desconfía de las instituciones. ¿Por qué va a creer en el otro si el país está podrido? La asociatividad está basada en el compartir valor con el otro, le atribuyes que es serio, honesto, pero si piensas que te va a robar el fondo cooperativo ya no. 

A pesar del impulso cooperativo que comentó durante el gobierno de Velasco Alvarado, la idea que ha quedado es que el sistema no funcionó, ¿qué sucedió?
La primera cosa, los cooperativistas no estaban acostumbrados a manejar una empresa como una cooperativa grande. Ellos eran trabajadores que ejecutaban órdenes, tenían que ser protagónicos, dirigir su propio destino. Y en el caso del norte la mayoría eran del sindicado aprista, querían crear un poder paralelo al Consejo de Administración y Vigilancia y boicoteaban, querían maximizar ingresos… Si tú le das a un trabajador que no está acostumbrado a que gestione una empresa, y encima carga la herencia del pasado, con la figura del patrón, es muy difícil. Una vez vi a un grupo de campesinos sentados porque la máquina se había roto, les pregunté por qué no hacían nada y dijeron que el convenio de lucha decía que no debían moverse hasta que la máquina se arregle. Les dije que más allá estaban haciendo ladrillos para construir sus propias casas, que podrían ayudar en eso, ya no hay un patrón detrás. Esto mismo lo he visto en Argelia y Yugoslavia. 

Finalmente, ¿cuánto incide un factor como el cambio climático en estas estrategias productivas?
Hay científicos que dicen que están desapareciendo ya miles de especies de animales y plantas y están tratando de frenar la temperatura según el Acuerdo de París en 2 grados centígrados, es decir, el doble de lo que ha aumentado la temperatura en promedio, que es 1 grado a nivel mundial. Con menos de  1 grado se están derritiendo glaciares, el nivel del mar sube, el clima está alterado.  Pregunten a los cafetaleros, ¿acaso no sube la cota de los cultivos? ¿Cuándo el cacao pasaba los 700 metros de altura? Ahora me dicen que está a más de 1.000 metros, ¿qué sucederá cuando no haya más techo? Los cultivos de la zona Quechua ahora están en zona Puna o Janca, y han comenzado peleas entre agricultores que siembran en la zona Quechua papa, maíz, etc., con los que estaban en la Puna con papa amarga para chuño y ganado. Pero ahora suben los cultivos y hay papa normal a 4.000 metros, no papa amarga, se pierden los intercambios, se rompen relaciones. 

Dato:

.Jaime Llosa participa del foro: Políticas de Desarrollo, Legislación y Tributación en las Cooperativas Agrarias, que desarrollan entre ayer y hoy la Junta Nacional del Café (JNC) y la Asociación Peruana de Productores de Cacao (APPCACAO).


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